Las elecciones en la comunidad autónoma de Galicia, que se celebrarán el próximo domingo, se viven con intensidad en Uruguay. Más de 10.000 personas tienen tiempo hasta el sábado para sufragar por correo desde aquí, y su voto puede ser clave para decidir la continuidad en el poder de Manuel Fraga y el Partido Popular.
Hay 300.000 gallegos censados en el exterior, lo cual corresponde al 12% del padrón electoral. Sólo en Uruguay y Argentina residen 130.000 posibles votantes. Mientras, en la ciudad más poblada de Galicia —Vigo— votan apenas unas 180.000 personas.
"Uruguay y Argentina tienen una incidencia única en estas elecciones. Pueden devolverle al presidente Fraga su quinta mayoría absoluta, lo que lo va a transformar en el primer europeo que gobierne cinco veces con mayoría absoluta", explicó el secretario de organización del PP, José Otero.
El secretario del PSOE en Uruguay, José Antonio Fernández, prefiere darle menos relevancia al voto gallego en el exterior: "El voto de la inmigración podría implicar algún cambio en el reparto de escaños. Pero depende de cómo se establezcan los cocientes en Galicia".
En Uruguay están habilitados 28.000 gallegos y se espera una participación mayor al 40%. La importancia del voto del exterior es tal que los partidos presentan candidatos que no viven en Galicia. De hecho, hay dos candidatos uruguayos, aunque su presencia es testimonial: el presidente del Partido Popular (PP) Manuel Barros es candidato al parlamento gallego por Pontevedra, y el socialista Fernández es candidato por la provincia de Lugo.
PROPUESTAS. El PP defiende a rajatabla la gestión de Fraga. "Desde siempre ha estado al lado de los inmigrantes. No nos andamos con demagogias, no nos acordamos de los inmigrantes cuando tenemos elecciones, no tenemos el tupé de traer a Montevideo al ministro de Trabajo y a los dos días echar a los uruguayos que están allá. Fraga es una garantía de trabajo, más allá de que están diciendo que es un viejo chocho de 82 años", opinó Otero.
Desde el PSOE se considera que empieza una etapa de cambio en la política gallega, y que se asiste "al final del ciclo político" de Fraga. "En sus años de gobierno, no ha conseguido colocar a Galicia entre las comunidades autónomas desarrolladas de España. Sigue siendo objetivo uno de la Unión Europea por no alcanzar el 75% de la renta comunitaria", sostuvo Fernández.
El tercer partido en juego es el Bloque Nacionalista Gallego, que propone la igualdad y equidad de condiciones para los ciudadanos que viven en Galicia con respecto a los gallegos radicados en el exterior. "Todos los gallegos tendrían los mismos derechos sanitarios y de seguridad social. También proponemos que las elecciones se realicen en el exterior a través de urnas en los lugares que la embajada determine", indicó Manuel Saa, portavoz del bloque en Uruguay.
El PSOE propone la creación de la figura del defensor del emigrante, creación de una oficina del retorno, derecho a la sanidad y sistema público de pensiones, construcción de una red de oficinas de cooperación en el exterior, y creación del Instituto Rosalía de Castro para la defensa de la lengua y la cultura gallega.
Las propuestas del PP apuntan a continuar la política aplicada en los últimos 16 años. "Galicia se transformó: basta con mirar para atrás y recordar aquella Galicia oscura, acomplejada, de producción básica y empresas relacionadas a la pesca, el marisqueo, la horticultura, los productos lácteos", analizó Otero.
"Hoy tenemos una Galicia moderna en infraestructuras, con industria cinematográfica pujante, que hace punta en el tema de la moda, y tiene grandes cadenas extendidas en todas partes del mundo, como Montevideo", concluyó.
Datos útiles para votar
Si bien hay tiempo para enviar el voto hasta el próximo sábado, los partidos políticos españoles en Uruguay recomiendan sufragar lo antes posible, ya que el sobre debe llegar como máximo el lunes 27.
Todos los gallegos inscriptos en el Censo de Residentes Ausentes en el extranjero reciben por correo la documentación electoral. El elector debe introducir en el sobre la papeleta de votación elegida y dirigirla a la Junta Electoral Provincial correspondiente, por correo certificado y urgente. El gran problema del voto epistolar es que los electores no pueden votar si no reciben el material electoral. Para validar el voto es imprescindible que conste en el sobre la inscripción de la oficina de correos. Ayer venció el plazo para depositar el voto en la Embajada de España.
Candidatos
MANUEL FRAGA
Tras más de medio siglo en la política activa española y con 82 años, busca obtener por quinta vez consecutiva la mayoría absoluta en el Parlamento gallego. Esta vez Fraga se enfrenta a las elecciones más reñidas en Galicia desde el año 1989: por primera vez las encuestas muestran al Partido Popular sin mayoría absoluta, y una eventual alianza entre el Partido Socialista y el Bloque Nacionalista Gallego podría sacarlo del poder. Autor de medio centenar de libros, fanático de la pesca y la caza, Fraga nació el 23 de noviembre de 1922, es viudo, y padre de cinco hijos. Diplomático y ministro durante las últimas décadas del gobierno dictatorial de Francisco Franco, es uno de los fundadores del Partido Popular y ganó sus primeras elecciones gallegas en el año 1989.
EMILIO PEREZ TOURIÑO Conocido como un político serio y poco carismático, se vinculó a los movimientos estudiantiles y fue activo militante progresista durante la transición democrática en Galicia. Pérez Touriño participó directamente en el proceso de creación del estatuto de autonomía gallego, y fue subsecretario de Transporte, Turismo y Comunicaciones durante el gobierno español de Felipe González. Con 56 años, es secretario general de los socialistas gallegos y portavoz del grupo socialista en el Parlamento de Galicia. En las elecciones anteriores perdió por lejos con Fraga y ahora busca la re-vancha.
ANXO QUINTANA Enfermero de profesión, el candidato del Bloque Nacionalista Gallego es considerado la gran esperanza de su partido. Hizo su prestigio político en una pequeña villa del interior de Galicia: fue alcalde de Allariz entre 1989 y el año 2000. Ese año dio el salto a la política estatal y se convirtió en senador por designación autonómica, único representante de su partido. Su gestión en Allariz fue reconocida internacionalmente. Durante su mandato, el pueblo recibió el premio del Consejo Europeo de Urbanismo por la "ordenación y recuperación del conjunto histórico y su río".