BRASILIA La crisis política brasileña entra en una semana clave, con las primeras explicaciones públicas del presidente del Partido Trabalhista Brasileño (PTB), Roberto Jefferson, sobre sus denuncias de un esquema de compra de votos de diputados en el que ahora implica al jefe de gabinete del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, José Dirceu.
La comparecencia de Jefferson, el martes ante una Comisión de Etica y el jueves ante un tribunal interno de la Cámara, se dan en un clima plagado de rumores de que Lula se apresta a hacer una limpieza en su gobierno, sustituyendo entre otros a Dirceu y a dos ministros acusados de varios delitos financeros, entre ellos el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles (con rango ministerial).
El martes se reunirá a su vez la comisión parlamentaria de investigación (CPI) que se formó tras denuncias de corrupción en los Correos, en las cuales Jefferson, integrante de la base aliada, aparece esta vez como acusado.
También existe expectativa por la respuesta de los militantes del gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) a un acto convocado para el viernes por la dirección, en defensa de la tradicional bandera de integridad de la fuerza formada por Lula hace 25 años.
Esa respuesta de las bases pesará en la reunión que la dirección del PT tendrá el sábado en Sao Paulo, durante la cual debe discutirse el destino del tesorero del partido, Delubio Soares, acusado por Jefferson de haber pagado durante dos años mensualidades de 12.500 dólares a varios diputados a cambio de apoyo en el Congreso.
MAS ACUSACIONES. Jefferson volvió a la carga el domingo, afirmando que el propio Dirceu es uno de los hombres que construyen esa caja para reparto entre diputados del PP y el PL, en una entrevista publicada el sábado por el diario Folha de Sao Paulo.
También involucró al ministro de Coordinación Política, Aldo Rebelo, a Soares, y a otros personajes del partido gobernante. entre ellos, afirmó que el esquema de sobornos partió del presidente del PT, José Genoino.
Todos, según Jefferson, conocían el esquema de sobornos.
El dirigente del PTB reiteró que las remesas pararon sólo cuando le planteó el caso directamente a Lula y atribuyó la parálisis del Legislativo a una crisis de abstinencia provocada por el corte de esos recursos.
Sólo el lunes podrá determinarse si las nuevas declaraciones influenciarán los mercados financieros. Casi toda la semana pasada, desde la publicación de la primera entrevista, estuvieron en baja. AFP y AP