La detección de un posible nuevo caso de encefalopatía espongiforme bovina, enfermedad conocida como mal de las vacas locas en Estados Unidos, si se confirma definitivamente, no debería afectar las exportaciones de carnes uruguayas.
Los frigoríficos nacionales se enfrentan al problema del monomercado, ya que Estados Unidos capta actualmente alrededor del 70% de la carne que exporta Uruguay y Canadá en el entorno de un 10%, dentro del denominado circuito del Nafta. Dentro de Estados Unidos, Uruguay tiene un cupo de 5.300 toneladas de carne bovina madurada y desosada, que ya se cumplió en su totalidad, por lo que, todo el volumen embarcado fuera de esa cuota debe pagar un arancel de 26,4% para poder ingresar. Aún así, para las empresas uruguayas es negocio exportar.
Hasta el pasado mes de abril, se embarcaron 73,1 millones de kilos peso embarque por U$S 164,6 millones, contra los 163,6 millones de kilos peso embarque por U$S 376 millones que se colocaron en todo el 2004.
Dentro de lo exportado hacia los EE.UU durante los primeros 4 meses del 2005, el principal producto ha sido y sigue siendo la carne bovina. En ese sentido, durante el primer cuatrimestre se enviaron 71,8 millones de kilos peso embarque por U$S 161,6 millones, como en los casos anteriores, según las estadísticas del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
TRANQUILIDAD. El sector cárnico está tranquilo ante la noticia de un posible nuevo caso y se mantiene expectante. La vaca norteamericana portadora de la enfermedad estaba bajo observación desde noviembre de 2004 y uno de los análisis dio positivo. Las autoridades estadounidenses enviarán nuevas muestras de tejido del animal a un laboratorio británico de Weybridge durante esta semana.
El primer caso de "vaca loca en Estados Unidos" se detectó en diciembre de 2003 y el mercado, en lugar de retraerse subió el consumo de carne, un producto totalmente seguro. "Ese caso no afectó en nada las exportaciones cárnicas uruguayas", recordó Guzmán Telechea, delegado de la Asociación Rural del Uruguay en la Junta Directiva del INAC.
Las carnes uruguayas están reconocidas por la Organización Internacional de Sanidad Animal (OIE) —el organismo internacional cuyas normas sanitarias son refrendadas por la Organización Mundial de Comercio— en la mejor de las posiciones. Provienen de un país "provisionalmente libre de vaca loca" y en el mundo están en igual situación: Argentina, Singapur e Islandia.
"Uruguay está dando al mundo seguridad alimentaria", afirmó Telechea. Por eso descartó, si se confirma el nuevo caso en EEUU, que éste repercuta negativamente en las exportaciones de las carnes uruguayas.
PERJUICIO. Por su parte, el presidente del INAC, Luis Alfredo Fratti, admitió que si se confirma el nuevo caso "no será nada bueno, porque la carne es la perjudicada".
Sin ánimo de hacer futurismo, el titular del INAC admitió que pueden pasar tres cosas en el mercado norteamericano. Puede darse que "los importadores pidan más garantías a la carne de terceros países", que "todo siga igual" o que, directamente, ante la noticia "se disminuya el consumo del producto por miedo".