LOLA OGUNNAKE | THE NEW YORK TIMES
Tras años de ser una presencia ubicua de la escena de la vida nocturna mundial, de bailar sobre las mesas y recorrer alfombras rojas desde Australia hasta Los Angeles, Paris Hilton dice que está ansiosa por dejar atrás sus noches de jolgorio y convertir su personaje de gatita sensual trotamundos en una verdadera gigante de los negocios.
"Me alegra haber dejado atrás las fiestas cuando todavía soy joven, porque ahora sé que ya pasé por eso y puedo concentrarme en mi carrera —dice Hilton—. Ahora intento construir un imperio. No quiero que me conozcan como esa chica del hotel Hilton toda la vida. Quiero hacerme mi propio nombre."
Con ese propósito, Paris, de 24 años, ha introducido recientemente cambios notables. Para fomentar su incipiente carrera cinematográfica, ha firmado contrato con Endeavor, la agencia de talentos de Hollywood. Aunque su nuevo film, La casa de cera —remake del film de terror de 1953— se estrenará pasado mañana, el trabajo más conocido de Hilton es una grabación erótica con un novio.
Paris cambió de agencia de publicidad, pasando de PMK / HBH a Dan Klores Communications, donde su agente Rob Shuter trabaja para clientes como la compañía cosmética Estée Lauder. Y no sólo ha hecho cambios entre bambalinas, sino que se ha apartado públicamente de Nicole Richie, hija del cantante Lionel, y su coprotagonista de la exitosa serie de Fox The Simple Life. Si Hilton se sale con la suya, su segunda en la serie será Kimberly Stewart, hija de Rod Stewart.
También declaró que fue perseguida por docenas de agencias de talentos, pero que eligió Endeavor porque dice que realmente saben trabajar y son elegantes. Hilton toma como modelos para su carrera a magnates como Sean Combs y Donald Trump, constructores de imperios. Y, por lo que parece, su ambición no tiene límites: exige entre 150.000 y 200.000 dólares por aparecer durante 20 minutos en una fiesta. "Si es en Japón, me pagan aún más", aclara. En diciembre, con Fred Khalilian, empresario de Florida que hizo su fortuna en el mundo del fitness, Hilton inauguró el Club Paris en Orlando. Planean abrir otro en Miami en agosto, y uno más en Las Vegas para fin de año. Khalilian reparte los beneficios con Paris, y se dice que le pagó una suma de seis cifras para unir fuerzas.
Hilton está grabando un álbum y planea colaborar con el productor Lil Jon, quien declaró: "Cuando anuncié que iba a trabajar con Paris, todo el mundo me dijo que era un chiste, que no puede cantar. Pero no me importó, porque ella es muy sexy. Y si se puede captar eso en un disco, fácilmente venderemos un millón de copias".
Cada vez más gente del mundo empresarial toma en serio a Paris, a pesar de que antes tenía fama de ser una heredera hambrienta de publicidad. "Es la Donald Trump de la generación más joven", dijo Al Ries, director de una importante consultora. Ries cree que detrás de los hermosos ojos azules y de la centelleante boca rosada de Hilton se oculta un buen cerebro. "Definitivamente tiene buenas intuiciones, y entiende el poder que implica estar todo el tiempo ante la mirada pública —explicó—. No es necesario que el periodismo diga cosas lindas de uno, sino que hable de uno todo el tiempo".
Joel Silver, productor de La casa de cera, dijo que la celebridad de Hilton la ayudó a conseguir el papel de una adolescente, Paige, quien en una escena hace un striptease. "Si al director de casting no le hubiera gustado, ella no hubiera estado en el film. Por suerte, está grandiosa en ese rol."
Hilton se negó a hablar de su ruptura con la coprotagonista de Simple Life, y agrega que ella misma no es la imbécil que aparenta ser en la serie. "Si una quiere burlarse de una misma y representar un estereotipo, ¿por qué no hacerlo? Tengo entre manos un gran éxito —afirmó—. Obviamente, sé muy bien lo que estoy haciendo. Conozco mejor a las personas cuando creen que no entiendo nada de lo que dicen. La gente se siente más tranquila y no se dan cuenta de que yo sé perfectamente lo que está pasando."
PARIS EN PARIS. Una grabación sexual podría haber destruido la carrera de cualquier otra joven, pero como en el caso de sus ídolos Trump y Combs, a Hilton le dio más fama y generó una gran publicidad para su marca de alhajas y sus gimnasios. Y también buenos ingresos. El abogado de Paris, Meter López, confirmó que el video sexual, ahora conocido como One night in Paris, fue muy lucrativo. "Con cualquier cosa que ocurre en su vida, los ingresos aumentan", explicó. Y lo mismo ocurrió con Confessions of an Heiress (2004), la autobiografía que Hilton escribió con la periodista Merle Gingsberg, y que se convirtió en best-seller, y va por la reedición número 12.
Cuando se le pide que explique su popularidad, Paris dice: "Viví una vida de fantasía. Para mí no lo es, porque esa es la única vida que conozco, pero para mucha gente es muy interesante". Agregó que consultaba a su padre, Rick Hilton, en todos sus emprendimientos comerciales. Rick Hilton, cuyo abuelo Conrad fundó la compañía hotelera, es director de la compañía inmobiliaria Hilton & Hyland, en Los Angeles. ¿Cuál es el mejor consejo que le ha dado su padre? "Nunca te conformes —respondió Paris—. Siempre puedes tener más".
Hilton comparte su casa con su "alma gemela", Paris Latáis, heredero de una fortuna naviera griega. Dijo que esperaba casarse con Latáis y tener hijos. "Quiero tener una boda de princesa", dijo, y agregó que no tiene intenciones de embarcarse en la empresa que dio fama a su familia. "Puedo construir mis propios hoteles, ¿por qué trabajaría para otros? Para mí lo mejor es ser jefe. Y si puedo hacerlo, ¿por qué no?".
El mordisco escandaloso
Nada de lo escandaloso le es ajeno a Paris. Un atrevido anuncio para una cadena de hamburguesas de la heredera del imperio hotelero Hilton, ha despertado entusiasmo entre sus admiradores e indignación entre grupos conservadores. En el recién lanzado comercial, Paris Hilton aparece en bañador lavando un coche negro con poses sugerentes al ritmo de una versión moderna de la canción de Cole Porter I Love Paris.
La publicidad acaba con la rubia heredera dando un mordisco a la hamburguesa picante de la cadena Carl’s Jr. y luego aparece el eslogan comercial del producto: "Eso es caliente".
El Concejo Televisivo de Padres, un grupo con sede en Los Angeles que vela por mantener libre la televisión de un contenido que consideran ofensivo, dijo que el anuncio es porno blando y anunciaron que presionarán a las autoridades regulatorias para que impidan su difusión. Hasta el momento, la única respuesta de Carl’s Jr. ha sido un comunicado explicando que una versión más sugerente del anuncio que se puede ver en Internet (www.spicyparis.com) se hizo tan popular que la página quedó colapsada por el número de visitas.