Hebraica denuncia un caso de racismo

JOSE MARIA BELLO

Un problema complicado se le presentó a las autoridades del básquetbol, que roza un tema hoy en boga en el deporte de todo el mundo: el del racismo en las canchas. Ocurrió en oportunidad de disputarse la décima fecha del Campeonato Metropolitano, en el encuentro entre Hebraica Macabi y Verdirrojo que no finalizó ya que los jueces lo detuvieron cuando faltaban 12 segundos 6 décimas. El partido se disputaba en el gimnasio de Welcome y la dupla arbitral —integrada por Carlos Gómez y Emilio Olivera— declaró ganador al club Verdirrojo luego que dos parciales de Hebraica invadieron el rectángulo de juego y uno de ellos agredió al segundo árbitro, Emilio Olivera, propinándole un empujón con las dos manos en el pecho y lanzándole varios escupitajos.

Tal es la denuncia que estamparon los jueces en el formulario, aunque la versión del equipo involucrado es otra.

DICE HEBRAICA. En diálogo con El País, el dirigente de Hebraica, Miguel Baschi, dio su enfoque sobre lo sucedido esa noche: "Era un partido cerrado y cuando faltaba menos de un minuto para finalizar, el juez Olivera cobró dos técnicos a nuestro favor, con los que pasamos al frente en el tanteador. Luego se sucedió un ataque de nuestro rival y se produjo un entrevero, en el cual ellos tiraron la pelota hacia afuera y Olivera cobró al revés, dándole el saque a Verdirrojo.

Ahí el técnico Javier Espíndola se dirigió a nuestro banco para calmar a los jugadores, pero Olivera le cobró un técnico y luego otro más, en definitiva cerrando el partido a favor de Verdirrojo. Entonces, un parcial de Hebraica ingresó a la cancha e increpó a Olivera, pero sin tocarlo.

No obstante, el juez se fue de boca y le dijo "judío pu...". Quiero reiterar que al juez no lo tocaron, por lo tanto lo que pusieron en el formulario no es cierto".

Ayer, en horas de la noche, la dirigencia de Hebraica iba a examinar el video del partido para analizar tranquilamente lo que había sucedido y ver si habían pasado por alto algún detalle, tras lo cual un profesional iba a redactar la denuncia para ser presentada al Tribunal Arbitral y al Colegio de Arbitros.

"Nosotros vamos a pedir que sean citados los señores Julio Dutra y Mario Hopenhaym, que estaban presentes, para que brinden su testimonio. Yo soy hombre de básquetbol y sé que todas estas cosas tienen que morir dentro de él, por eso no hicimos ninguna denuncia policial ni judicial, ni la vamos a hacer", concluyó diciendo Miguel Baschi.

LOS JUECES. El País intentó el contacto con el árbitro Emilio Olivera en el lugar donde trabaja, dejándole también un mensaje en su domicilio. No obstante, hasta el cierre de esta edición no fue posible ubicarlo. Pese a ello se pudo saber que ayer mismo Olivera presentó una denuncia en la Federación Uruguaya de Básquetbol en la que reitera la denuncia realizada en el formulario, pero además agregando algunas frases que le habría dicho uno de los dos hinchas que ingresaron a la cancha: "Cobrá bien hijo de p..., nos estás robando", fue el insulto recibido según su denuncia.

Al parecer los problemas no terminaron en la cancha, ya que en el pasillo que hay que recorrer debajo de la grada para llegar al vestuario, fue nuevamente amenazado e insultado y lo mismo ocurrió en el trayecto que va desde la salida del gimnasio hasta que los dos jueces pudieron ascender a un medio de transporte.

Hasta aquí las dos versiones existentes sobre un mismo hecho. Lógicamente en ellas no hay coincidencias, por lo que el tribunal tendrá una ardua tarea para emitir el fallo y deberá citar a los testigos correspondientes.

Según pudo saber El País habría dos testigos que podrían ser determinantes a la hora de tener que fallar el tribunal.

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