Wanderers tampoco pudo frenar a Nacional

| Los cambios de Lasarte dieron frutos y el bolso pudo conservar el invicto y la distancia en la tabla

TRIUNFO. Coelho emprendió la carrera hacia el banco de suplentes y el "Chori" Castro lo acompañó. El 2-1 desató la locura tricolor. 200x250
TRIUNFO. Coelho emprendió la carrera hacia el banco de suplentes y el "Chori" Castro lo acompañó. El 2-1 desató la locura tricolor.

EDWARD PIÑON

La cancha quedó marcada. Y todas las señales apuntan hacia el mismo destino.

La deducción es simple, se trata de lógica pura. Si de los últimos tres partidos que jugó de visitante y frente a rivales de alto riesgo, Nacional apenas vio cómo se le escaparon dos puntos, está claro que el camino por el cual está transitando el equipo de Martín Lasarte lo llevará inexorablemente hacia la obtención del título.

No hay dos lecturas. Nacional es, hoy por hoy, imparable en el medio local. Ayer no lo pudo frenar ni la situación de afrontar el partido con un hombre de menos, producto de la expulsión del "Lucho" Romero, y ni siquiera la cantidad de oportunidades que desperdició a lo largo de los 90 minutos.

Para el bolso ayer no funcionó ni ese viejo axioma del fútbol que establece "goles errados son goles en contra". Situación que incluso fue sufrida en el palco del Parque Viera, porque más de uno vociferó, tras el tanto de Serafín García que puso en ventaja a Wanderers, "¡no se pueden perder tantas chances!".

Y bastante razón tenían, porque Nacional se fue complicando lentamente en el partido. Es que si bien Wanderers le planteó una inteligente batalla, especialmente en el remate del primer tiempo y en un período de 10 minutos del segundo (en la última hasta pudo liquidar el partido), el conjunto tricolor fue más agresivo y peligroso.

Tanto que hasta por momentos pareció que el arco bohemio estaba embrujado, porque la pelota era rechazada en el último instante por una pierna salvadora o inexplicablemente terminaba afuera de la cancha cuando los hinchas ya se preparaban para el festejo.

Por si fuera poco, la tarde la complicó un poquito más Luis Romero. El delantero protestó y protestó un gol que le anularon correctamente por posición adelantada, y a los dirigidos por Lasarte le sacaron de la cancha a un jugador que se había mostrado peligroso en cada envío aéreo.

Obviamente que la mayor complicación llegó cuando Serafín García ingresó por el costado derecho del ataque bohemio, con tantas facilidades como a lo largo de todo el partido, y de cabeza puso el 1-0 parcial.

Lasarte, que ya se la había jugado con el ingreso de Coelho, quien le dio al tricolor mayor dominio sobre la pelota, siguió buscando alternativas. Y su búsqueda terminó en forma exitosa.

Abreu se encargó de empatar el partido y el propio Coelho selló la victoria. Que no fue una más, si no una que dejó una lectura: Nacional es imparable.

Romero: "No protesté ni la insulté, lo único que hice fue aplaudirla"

SILVIA PEREZ

Fabián Coelho, uno de los hombres más resistidos por su propia hinchada, había ingresado para los segundos 45 minutos, y había terminado dándole, con un golazo, un triunfo importantísimo a Nacional.

"Se veía que iba a ser un partido difícil. Wanderers es un equipo que juega bien y que por ahí no había sacado buenos resultados, pero tiene buenos jugadores y además, en esta cancha se hace muy difícil. El hecho de que todos nos conociéramos tanto no influyó porque siempre se dan situaciones dentro de la cancha que son difíciles de preveer. Fue un partido donde Nacional con diez jugó mejor que con once, algo que muchas veces sucede", dijo Coelho.

Con respecto al gol explicó que: "La idea en principio era dársela al ‘Chori’ pero él al enganchar para adentro se llevó las marcas y me dejó solo. Tenía que pegarle porque estaba solo".

Luis Romero, por su parte, dejó el Parque Viera con una sensación ambigua. Por un lado la alegría de la victoria que les permite seguir en la punta, y por otro la bronca por haber sido expulsado. A propósito del tema aclaró que no insultó a la asistente: "A mi entender no fue offside y después fue la impotencia por haberme anulado el gol. Pero no insulté ni le protesté. Tuve un impulso normal porque estaba convencido que no había sido offside. Lo único que hice fue aplaudir a la línea y el juez tomó como que la estaba sobrando. Lo importante es que se ganó un partido que se nos había hecho cuesta arriba". Luego el "Lucho" confió que: "Sufrí mucho de afuera. Lo vi con la gente de Wanderers, en un clima muy familiar. Sufriendo todos, ellos por Wanderers y yo por Nacional".

Mientras tanto, el técnico Martín Lasarte destacó la importancia de que su equipo haya sido capaz, una vez más, de dar vuelta un resultado con un hombre de menos: "Es la tercera vez que vamos perdiendo y en inferioridad numérica y podemos revertir la situación en una cancha difícil. Con este partido terminamos una serie de partidos de visitante que era muy difícil: Tacuarembó, Defensor Sporting y Wanderers. Haber obtenido 7 puntos de 9 es importante". Aunque reconoció que el partido frente a Wanderers había sido un partido "de campeonato", aclaró que aún no se siente campeón ni mucho menos: "Pasó la mitad del campeonato y llevamos una buena ventaja, pero todavía falta y uno de los partidos que nos queda es con Liverpool. Esta ventaja lo que nos permite es estar a resguardo por si se da algún partido complicado, como fue este frente a Wanderers".

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