Cuando faltan menos de tres semanas para las elecciones municipales en todo el país, el criterio que prima entre los dirigentes locales de todos los partidos es no aumentar desmedidamente el sueldo del futuro intendente.
En algunos casos se propone su reducción (Canelones), pero en la mayoría de los departamentos los partidos están a favor de ajustar el sueldo según la inflación, de forma de no hacer que la carga salarial de la administración pese demasiado sobre el presupuesto municipal.
De un relevamiento efectuado por El País tanto en Montevideo como en el interior, surge que en varios departamentos, los ediles —con menos prisa que la esperada dada la cercanía de la fecha de las elecciones— ni siquiera han fijado el día en que se reunirá la Junta Departamental para atender este asunto, que debe quedar resuelto antes de los comicios municipales del domingo 8 de mayo. De acuerdo con lo que establece la Constitución, cada Junta debe fijar el sueldo del jefe comunal de su respectivo departamento antes de que culmine la legislatura.
En todo el país hay una disparidad significativa en el nivel salarial, dado que cada Junta es soberana para fijar los montos. Así, en Florida, el intendente tiene un sueldo del orden de los $ 115.000 mensuales, en Montevideo ronda los $ 75.000, en Canelones pasa los $ 70.000, y en San José supera los $ 80.000 por mes.
En Montevideo, por ejemplo, el criterio de la mayoría es que se aplique el ajuste por Indice de Precios al Consumo (IPC), como ocurrió en el período 2000-2005.
En Rocha, el próximo lunes 25 la Junta Departamental definirá el salario del próximo intendente. Mientras, en Maldonado los ediles de la izquierda y del Partido Nacional se atribuyeron mutuamente la responsabilidad de que la Junta Departamental no haya decidido todavía qué monto alcanzará el sueldo del futuro titular comunal.
En Canelones, el criterio de la izquierda es que se ajuste por IPC. Sus voceros recordaron, sin embargo, que si ganan las elecciones el 25% del sueldo del jefe municipal irá a parar a manos del partido.
En el departamento de Durazno se mantiene el mismo sueldo desde 1985, aunque anualmente es ajustado por IPC. Como se considera automática la fijación del sueldo, la Junta no se reunirá para eso.
Actualmente, el intendente de Florida aparece como el mejor pagado del país: cobra el sueldo de un senador, con todas las partidas (secretaría, prensa), es decir que ronda los $ 115.000 mensuales. En setiembre de 2004, la Junta decidió aplicar una rebaja del 20% de ese sueldo. El intendente que asumirá en julio recibirá el mismo descuento del 20%, se informó. En cuanto al ajuste, en este caso será según el Indice Medio de Salarios (IMS), del mismo modo que ocurrirá con los funcionarios municipales. En consecuencia, la Junta no necesita de una nueva reunión dado que esa resolución está vigente desde setiembre pasado.
También en Rivera los ediles piensan mantener el actual sueldo para el jefe comunal, pero ajustado por IPC. La situación en Paysandú no está definida. En estos días las distintas bancadas de los partidos estudian los criterios a aplicar.
En el departamento de Salto, este jueves 21 la Junta podría reunirse para tratar el tema. Ya se informó a los coordinadores de bancada sobre la necesidad de acordar en ese sentido. Un sondeo permite adelantar que la idea es mantener el mismo sueldo ajustado por inflación.
Tampoco en San José hay fecha para la reunión, aunque los dirigentes locales reconocen que tiene que ser antes del 8. Lo más probable es que se reúna para eso en la primera sesión de mayo, se adelantó a El País. Aún no hay criterios sobre incrementos en las bancadas.
En Rivera, el intendente gana 60 mil pesos con gastos de representación incluidos y no hay miras de modificarlo.
Producción: red de corresponsales de El País
Opiniones
"En todo el Estado debe haber una coherencia en lo que perciben todos los jerarcas. Un intendente debería tener una remuneración similar a la de un ministro y, a la vez, el sueldo de un senador debía ser similar al de un ministro y un intendente. Ese debe ser el ordenamiento", comentó a El País el candidato colorado Pedro Bordaberry. El dirigente consideró que "el presidente debe ganar el sueldo mayor, luego el vicepresidente, y después los ministros, senadores, diputados e intendentes deberían estar en el mismo nivel".
Para el representante del Partido Nacional, Javier García, "en la situación deficitaria que tiene la Intendencia de Montevideo, y siendo coherente con lo que planteo en cuanto al recorte del costo político y los cargos de confianza, el ejemplo debe venir de arriba hacia abajo. En el caso de Montevideo el sueldo debe ser el mismo que el de un ministro", es decir unos $ 35.000. Respecto al mecanismo de ajuste, opinó que "se debería hacer como se ajustan los salarios públicos. No hay ninguna razón para establecer diferencias de algún tipo".
El candidato del Encuentro Progresista—Frente Amplio (EP—FA) a la Intendencia de Montevideo, Ricardo Ehrlich, no hizo mayores comentarios respecto al tema. Apenas indicó a El País que tiene conocimiento pleno de que en departamentos como Maldonado, Paysandú y San José, por ejemplo, los jefes comunales tienen remuneraciones por encima de la de Montevideo, que es de unos $ 75.000 incluyendo gastos de representación. Además, sostuvo que en Montevideo, con 1.350.000 personas, la relación por habitante es la más baja de todo el país.