EL VATICANO
Con carteles y camisetas, en declaraciones a la prensa y con manifestaciones populares en su país natal, muchos fieles católicos e incluso algunos cardenales respaldan una campaña para canonizar por la vía rápida a Juan Pablo II.
El Vaticano debe verificar dos milagros para canonizar a cualquier candidato a los altares, e incluso después de ello el proceso puede tardar siglos. Pero con varios millones de personas que rinden homenaje a Juan Pablo, el comienzo de la maquinaria canonizadora del Vaticano parece casi inevitable.
El padre Peter Gumpel, que encabeza la causa para la canonización de otro papa, Pío XII, dijo el jueves que pensaba que Juan Pablo II era digno de ese privilegio, y que era posible que su caso sea procesado por la vía rápida como el de la madre Teresa.
"Creo que se dará la máxima prioridad a su causa", dijo Gumpel en una entrevista. "Es bien posible, con vista a la importancia y la gran admiración del presente Papa, que se acelere el procedimiento".
Fue el propio papa Juan Pablo II quien cambió las reglas y permitió que el Vaticano comenzase el proceso de beatificación y canonización de la madre Teresa apenas un año después de su muerte.
Por su parte, el cardenal estadounidense Francis George dijo que no había escuchado hablar a sus colegas del sacro colegio acerca de una vía rápida para la canonización de Juan Pablo, pero agregó que "no me sorprendería en lo absoluto" si el proceso habitual se acelera.
"Creo que la idea tendría muchísimo respaldo", dijo el prelado.
MILAGROS. Hasta ahora, han surgido tres noticias de posibles milagros realizados por el fallecido Pontífice. Todas ellas en América Latina.
Desde México, un joven dijo que se curó de leucemia cuando saludó al Papa, mientras en Colombia, una monja de 90 años argumentó que al ver a Juan Pablo II se le fue- ron los ataques de vértigo que padecía.
En Paraguay, en tanto, un matrimonio dijo que su hija se curó de una grave enfermedad luego de que el Pontífice orara por ella durante su visita a Asunción.