"En México me hicieron estudios; estando en el banco, tardo 18’ en entrar en juego"

| "No quiero crear nada en contra del cuerpo técnico, pero me gustaría otra realidad"

SILVIA PEREZ

Sebastián Abreu está mucho mejor de la tendinitis crónica que padece. Es más, ayer estaba previsto que los jugadores que no viajaron a Ecuador hicieran fútbol en Los Céspedes. Si Abreu reaccionaba bien, si no tenía dolor ni molestias al saltar, podía quedar apto para jugar el fin de semana, siempre que el técnico Martín Lasarte así lo dispusiera. Pero el tiempo le jugó una mala pasada al minuano. El diluvio que cayó sobre la concentración tricolor, hizo que la práctica de fútbol quedara para hoy.

—Este año las cosas no parecen estar saliendo como esperabas, ¿no?

—Sí, es cierto. Aunque yo no lo tomo tanto en lo futbolístico personal, sino que lo personal está condicionado a lo grupal. No hemos tenido buenos partidos. No hemos podido consolidar un buen juego colectivo. Hemos tenido entrega y sacrificio, pero ha faltado la cuota de fútbol que Nacional normalmente demuestra. Ha aparecido sólo esporádicamente, como en el torneo de Santa Fe, por ejemplo.

—¿A que creés que se debe?

—En ese torneo de Santa Fe, por ejemplo, no se modificó para nada el equipo. Y eso lleva a un mejor entendimiento, con el volante, con el compañero. Después comenzaron las rotaciones, que no digo que estén mal, pero eso también afectó. El equipo nunca tuvo un desempeño colectivo acorde al plantel que hay. De repente hubo una mejoría con Danubio y con Colonia, pero tampoco lo que uno anhela para Nacional. Sobre todo teniendo en cuenta que somos los mismos que estábamos el año pasado, y Nacional jugó muy bien el año pasado. Volver a eso es una cuota pendiente que tenemos, al menos yo, en lo personal.

—¿Te costó quedar afuera del partido frente a Danubio?

—Lógico, sobre todo por lo que significaba. Por esa hegemonía que tenía Danubio sobre nosotros en su campo, pero siempre cuesta quedar afuera. Me costó en aquel primer partido con Rampla Jrs. Yo en Nacional no estoy acostumbrado a estar afuera del plantel o en el banco de suplentes. Y no quiero decir con esto que uno lo imponga, pero estaba acostumbrado a jugar, a tener continuidad.

—¿En eso puede influir la cantidad de delanteros que hay?

—Sí y no, pero ya no es una determinación de uno. Yo como jugador siempre quiero estar. Esta última etapa se ha dado de variantes, de modificaciones, de rotar. En este caso mi rodilla no estaba bien, y uno no puede jugar a un 40%, eso va en contra de uno mismo, de los compañeros, del cuerpo técnico y de la institución.

—¿Te molesta ir al banco?

—No me gusta. El año pasado en la final fui al banco y le dije al "Hugo" que lo hacía porque era él. Además, en México me hicieron unos estudios que determinaron que estando en el banco, cuando entro, me cuesta meterme en el juego como unos 18’, entonces de esa forma no le sirvo al equipo.

—A Lasarte, ¿también le dijiste que no querías ir al banco?

—No, si nunca me dejó afuera, salvo con Rampla. Hay que respetar sus decisiones, y además, tengo una relación de afecto con Martín y con Carlos De Lima. Siempre dije que Carlitos era mi ídolo cuando era "guacho" y después fuimos compañeros y aprendí muchas cosas de él. Hay una relación especial y no quiero crear nada negativo o en contra del cuerpo técnico. Aunque en lo personal me gustaría estar viviendo otra realidad.

—¿Estás arrepentido de haberte quedado?

—No, porque sé que para irme ahora en junio no estoy condicionado a un rendimiento, como otros jugadores pueden estar con la soga al cuello. Sé que en junio las ofertas están. Además, si me hubiera ido, me habría perdido muchas cosas, como jugar la Copa con Nacional que era un sueño que tenía como hincha. O jugar en el Parque Central y tener la posibilidad de hacer ese gol y esa ofrenda al Parque. De repente, son cosas que comparándolas con el materialismo que hay en el mundo son mínimas, pero para mí, sentimentalmente, es muchísimo.

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