BRASILIA - Un tribunal de primera instancia condenó a diez años de cárcel al ex presidente del Banco Central de Brasil (BC) Francisco Lopes por haber favorecido a dos bancos privados en el momento de la crisis cambiaria de 1999.
La juez Ana Paula Vieira de Carvalho, de la sexta jurisdicción federal de Rio de Janeiro, condenó en total a ocho personas -cuatro altos funcionarios del BC, tres banqueros y un intermediario- a penas de 6 a 13 años de cárcel, en una causa caratulada como "crimen contra el sistema financiero nacional; lavado de dinero".
La magistrada concedió a los reos el derecho de apelar en libertad, con excepción del italiano Salvatore Cacciola, ex dueño del banco Marka, que permanece prófugo (según medios brasileños, vive en Milán).
Los bancos Marka y FonteCindam habían apostado a una estabilidad del real y contraído pesados compromisos en dólares, y empezaron a sentir el peso de sus deudas cuando la divisa norteamericana pasó de 1,22 a 1,32 reales el 13 de enero de 1999.
Al día siguiente (14 de enero), cuando el dólar seguía presionando, un amigo de infancia de Francisco Lopes le expuso la difícil situación de los bancos; ese mismo día, el BC vendió dólares a ambas instituciones a 1,27 y 1,32 reales.
El 15, el BC decidió abandonar el sistema de bandas cambiarias, dejando al dólar fluctuar libremente. Según la sentencia, la ayuda prestada a los bancos ocasionó un perjuicio de 1.500 millones de reales a los cofres públicos (actualmente, con el dólar a 2,7 reales, esa suma equivale a 555 millones de dólares).
En sus considerandos, la juez Vieira define a Francisco Lopes como "un hombre de notable capacidad intelectual, cuyas enseñanzas (...) han tenido mucha influencia en el pensamiento económico brasileño de las últimas décadas".
Vieira admite, como alegaba la defensa, que la ayuda al banco Marka pudo haber sido motivada para "evitar un riesgo" de caída del sistema financiero, aunque afirma que "la forma inmoral de intervención (de Lopes) demuestra su concepción distorsionada de las relaciones entre el Estado y la iniciativa privada".
En cuanto a Cacciola, afirma que "se demostró capaz de recurrir a cualquier medio para obtener ventajas en los negocios y en la vida privada" y que "valiéndose de (Luiz Augusto) Bragança, amigo íntimo de Lopes, obtuvo una ayuda ilícita de proporciones monumentales para su banco".
Bragança fue condenado a cinco años de cárcel en régimen semiabierto.
Los demás condenados son Luiz Antonio Gonçalves, ex presidente de FonteCindam (10 años); Roberto José Steinfeld, ex accionista de FonteCindam (10 años); Claudio Ness Mauch, ex director de Fiscalización del BC (10 años); Demóstenes Madureira de Pinho Neto, ex director de Asuntos Internacionales del BC (10 años); y Tereza Grossi (jefa del Departamento de Fiscalización del BC, seis años en régimen semiabierto).
Todos ellos fueron condenados además a multas de diversas cuantías.
La juez Vieira absolvió por otra parte a tres acusados.
AFP