Brutales

Cualquiera puede tropezar alguna vez con una piedra. Es una consecuencia inevitable de la falibilidad humana. Tropezar dos veces con la misma piedra puede ser considerado como una distracción perdonable. Pero insistir en darse contra el mismo obstáculo una y otra vez es un síntoma de manía, indiferencia o instinto de autodestrucción. Lo mismo puede decirse, con todas las diferencias del caso, con las sociedades.

Deben ser innumerables los estudios, investigaciones, proclamas y discursos destacando la ausencia en nuestro país de una estrategia de generación de energía, racional y de largo plazo. Hace tiempo que dejaron de ser una novedad los titulares de la prensa destacando el inevitable impacto que tienen las sequías sobre los embalses de las represas. Los aumentos en el precio de la electricidad y los combustibles forman parte de la rutina uruguaya. No solamente se carece de una estrategia sino que tenemos el privilegio de contar con varios centros de decisión que funcionan en forma poco o nada coordinada, incluyendo el Ministerio de Industria, Energía y Minería, Ancap y UTE. A ello podrían agregarse otros organismos y empresas. Además, los dos entes estatales mencionados tienen un papel ambiguo ya que, simultáneamente, son un servicio público esencial, empresas con sus naturales costos y prioridades y también una fuente de recursos para paliar el hambre fiscal del Estado.

Al disminuir la energía producida por las represas hidroeléctricas se hace necesario compensar el balance, ya sea comprando electricidad en el exterior o generándola en las plantas propias que consumen derivados del petróleo. El País del jueves recogió las declaraciones de una jerarquía de UTE que reconoció que los costos de generación de la planta de La Tablada "son brutales".

Ante este panorama la primera medida debería ser educar a la población de forma tal de reducir lo más posible el consumo de energía eléctrica o derivada del petróleo. Otros países más ricos y prósperos que el nuestro han emprendido ese camino con buenos resultados. Pero vivimos en la era de la electricidad. Por lo tanto quizás debería abrirse la discusión sobre otras fuentes y estrategias de generación alternativas.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar