Los entes enfrentan crudo caro y crisis energética

| Las pérdidas en Argentina, el posible desabastecimiento eléctrico y la competencia en celulares son los desafíos

ANTEL. El sindicato y los futuros directores quieren revisar su aporte a Rentas General. 200x216
ANTEL. El sindicato y los futuros directores quieren revisar su aporte a Rentas General.

Hoy de tarde asumirán los nuevos directores de UTE, Ancap y Antel, tres empresas públicas clave que enfrentan una serie de desafíos que pasan por rejuvenecer su personal, asegurar un suministro hoy en duda (en el caso de la eléctrica), reducir enormes pérdidas en el exterior, racionalizar su plantilla gerencial y enfrentar la competencia. Los tres directores frenteamplistas de Ancap están actuando en estos días como un equipo y pasan juntos la mayor del día, desvelados seguramente con la necesidad de revertir las pérdidas que sufre la red de estaciones de servicio que tiene el ente en Argentina, que cerró el año pasado con un rojo que superó los U$S 26 millones.

El otro gran desafío, que se va a extender en el tiempo, es el que representa un petróleo que está en precios récord (el tipo WTI cerró el viernes en U$S 56,73). El gobierno, previendo esto, ya pactó con Petróleos de Venezuela (PDVSA) condiciones de financiamiento ventajosas para pagar el crudo venezolano. Aun así, la cuenta petrolera previsiblemente se va a incrementar y Ancap tratará de mejorar sus ingresos refinando petróleo para Petrobras o PDVSA en su refinería de La Teja. Los directores frenteamplistas intentarán rebajar la carga tributaria de los combustibles para evitar o minimizar una suba.

El sindicato pedirá que quede sin efecto la asociación de la división Cemento con Loma Negra de Argentina, la revisión del pasaje al derecho privado del personal de Alcoholes y mucha ponderación para decidir una eventual suba de los combustibles, dijo a El País el secretario general de la Federación Ancap, Hugo de Mello.

UTE. En el caso de UTE, todo queda en segundo plano, detrás de la imperiosa necesidad de evitar restricciones eléctricas en este año, derivadas de la sequía y de la imposibilidad de Argentina de honrar todos sus compromisos de abastecimiento. La empresa redujo mucho su pasivo, que hoy es de U$S 300 millones (eran U$S 1.100 una década atrás), tendió 15.000 kilómetros de línea y sumó clientes pero tiene el drama de que su respaldo térmico (de centrales que generan con combustibles líquidos) debería duplicarse.

Julio García, presidente del sindicato de la empresa pública, consideró fundamental que la población y las oficinas públicas (que explican el 14% de la demanda eléctrica) se involucren con el plan de ahorro en curso. Además, dice que debe revertirse un retraso tarifario que para García fue "premeditado" de parte del ex ministro de Industria, José Villar, porque UTE debe fondearse para enfrentar los sobrecostos de generación y la importación de energía. Entiende también que se debe habilitar el ingreso de nuevo personal porque el promedio de edad de la plantilla es de 49 años.

ANTEL. Antel tiene como desafío, entienden sus futuros directores, reducir los montos que aporta a Rentas Generales para estar en condiciones de invertir más. El sindicato quiere que se utilice la red de fibra óptica para brindar servicios de televisión y datos, revisar tercerizaciones, abatir el número de gerentes, participar en el directorio y que se realicen auditorías, dijo su dirigente Gabriel Molina.

Sindicatos negocian instalar mesa bipartita

Los sindicatos de las empresas públicas están en negociaciones avanzadas con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) para instalar mesas bilaterales de diálogo con los directorios de los entes.

La premisa es tener un ámbito paritario en el que directores y trabajadores puedan acordar las políticas de las empresas para los próximos años.

El jueves 31 los sindicatos tendrán su primer encuentro con el Ministerio de Trabajo, la OPP y la Oficina del Servicio Civil por la temática salarial y tienen como su objetivo principal tratar de avanzar hacia una recuperación de sus ingresos.

"Sabemos de la delicadeza de la situación económica y que no podremos recuperar de inmediato los salarios. Estamos pensando en el mediano plazo", dijo una fuente del sindicato de funcionarios de UTE.

A pesar de reconocer el mejor diálogo que ya existe con las autoridades entrantes, no habrá que esperar un frente sindical aplacado. "No está prevista una tregua ni nada que se le parezca", aseguró la fuente.

Otro reclamo común en los entes (en particular en la empresa eléctrica) es la racionalización de los cargos gerenciales cuyo número el sindicato considera excesivo.

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