Se puede

Jorge Da Silveira

En cuatro días la Selección disputará dos cotejos de enorme trascendencia en su afán de llegar a Alemania 2006. El sábado enfrentará a Chile en Santiago y el miércoles 30, acá, a Brasil. En una Eliminatoria con tabla muy apretada, en la que siete equipos se sitúan en una franja de tres puntos, desde el tercero al noveno, los resultados importan mucho para perfilar a los candidatos para las cuatro plazas directas y la quinta a dirimirse con el ganador de Oceanía.

Nunca fue fácil ganar en Chile. Aun en tiempos en que había diferencias a favor nuestro los resultados en Santiago fueron esquivos. Sin embargo, en la última vez se ganó 1 a 0 en el segundo partido de la era Púa. Un autogol y un gran trabajo defensivo fueron bases de una victoria trascendente seguida luego de apretado triunfo 1 a 0 con Brasil acá.

Pocas veces como en ésta se podrá contar con jugadores que actúan en el exterior que están en buena forma, porque son titulares y responden en sus equipos. Salvo Paolo Montero y Chevantón, los demás que vienen están para aportar lo mejor. Paolo es fundamental en el equipo y el grupo. Jugó tres partidos de titular y se sintió los abductores. Desde ahí no jugó más, aunque hace cuatro partidos que está en el banco. Llega mejor que para el partido con Paraguay. Está sano y entrena normal. Chevantón por dos meses no jugó en el Mónaco por dos lesiones diferentes. Volvió hace tres partidos, jugó 20 minutos en el primero y luego dos partidos completos sin estar en forma. Lo sintió.

Los demás están bien o muy bien. Desde los arqueros. También los zagueros Diego López, Lugano, Darío Rodríguez y Guillermo Rodríguez. Igual los volantes Diogo, Pablo García, Marcelo Sosa. Gonzalo De los Santos, Regueiro, Olivera y los delanteros Richard Morales, Diego Forlán, Zalayeta. En el primer partido no podrá jugar Delgado por suspensión, pero sí estará para Brasil.

Estamos convencidos de que se puede conseguir un buen resultado. El ideal es ganar, pero un empate no es para desechar.

Mucho dependerá de cómo forme el equipo y lo pare en el campo Fossati. Ojalá acierte y así se pueda desarrollar el accionar más eficaz, que neutralice al local y explote puntos débiles que tiene el equipo de Olmos.

Pero tan importante como los rubros anteriores es la mentalización con la que se entre a un escenario repleto de público motivado especialmente por el técnico local, que habla de ganar o morir a los suyos. En ese aspecto vemos bien a los nuestros en lo previo.

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