SILVIA PEREZ
Darío Ubriaco, un ex zaguero de Central Español, fue el juez del partido de ayer entre Peñarol y Defensor Sporting. Ubriaco, que se recibió en 1998, dirigió en la víspera su tercer partido en Primera. "Yo me sentí muy bien y traté de devolverle la confianza a la gente que me designó. Los jugadores colaboraron, a pesar de que no la tuve fácil con las escaramuzas. Creo que dentro de todo, salió bastante bien".
Con respecto a por qué decidió dejar de jugar a los 23 años y hacer el curso de árbitro, dijo: "Siempre me gustó el arbitraje. Cuando jugaba, también arbitraba dentro de la cancha y eso me ocasionó más de una dificultad con los jueces. Uno quería ayudar al árbitro cobrando todo y el juez se enojaba. Ya me conocían y a veces, apenas los saludaba y ya me sacaban amarilla para tranquilizarme".