Ciudad del Vaticano - El papa Juan Pablo II, convaleciente, se asomó por sorpresa el miércoles a la ventana de su apartamento en el Vaticano para saludar a los peregrinos, en su primera aparición pública desde que salió del hospital el pasado domingo.
El Papa se asomó inesperadamente a la ventana abierta de su oficina a las 10:20 GMT (8:20 de Uruguay) y saludó y bendijo en cuatro ocasiones a la muchedumbre congregada en la plaza San Pedro.
Con la aparición, favorecida por la temperatura templada de unos 16 grados, el Papa confirma que no quiere dejar de cumplir la tradicional cita de los miércoles con los peregrinos, aunque limitada a unos pocos minutos.
Cerca de mil personas, la mayoría polacos y estadounidenses, ovacionaron al Pontífice durante su aparición, anunciada pocos segundos antes a través del telefóno móvil por su secretario privado, monseñor Stanislaw Dziwisz, al sacerdote polaco que se encarga de los grupos de peregrinos provenientes de su país.
Miles de polacos han venido a Roma en el último mes desde que se agravaron las condiciones de salud de Papa para manifestarle su cariño y solidaridad.
Las imágenes del Papa fueron transmitidas por pantallas gigantes situadas en la plaza San Pedro para asegurar así a los fieles la cercanía del pontífice, pese a que debe permanecer en un ambiente protegido debido a la traqueotomía a la que fue sometido el pasado 24 de febrero tras una grave crisis respiratoria.
La posibilidad de que el Papa participe en la audiencia semanal, que se celebra en invierno en el auditorio Pablo VI, había sido excluida por el mismo Vaticano el martes.
Juan Pablo II regresó tan sólo el domingo al Vaticano tras 18 días de hospitalización y los médicos le han prescrito que descanse y limite sus salidas.
El programa de Juan Pablo II, quien cumplirá 85 años en mayo y padece la enfermedad de Parkinson, ha sido reducido y sus apariciones no son programadas, por lo que suelen ser decididas en función de sus condiciones de salud y del tiempo.
Faltando sólo cuatro días al inicio de la Semana Santa, que comienza el domingo 20 de marzo con la misa de Ramos, muchos católicos se interrogan sobre la posibilidad de que el Papa pueda presidir o participar personalmente en los ritos litúrgicos, los más importantes de la Iglesia católica.
El Vaticano está preparando métodos alternativos para que, a pesar de las recomendaciones médicas, el Sumo Pontífice pueda participar en la liturgia de Semana Santa, que conmemora la muerte y resurrección de Cristo.
AFP