El hecho de que Sebastián Abreu no estuviera en la lista de concentrados para el partido de ayer frente a Rampla convulsionó el ambiente. "Me parece que tuvieron un encontronazo", dijo alguien en la puerta del vestuario.
Abreu, que vio el partido desde el palco de la prensa, estuvo en el vestuario y no tuvo inconveniente en hablar sobre el tema: "Martín comenzó a dosificar el equipo. Algunos de los que jugaron el jueves estuvieron en el banco y otros, como Leites y yo, no concentramos. El técnico no me dijo nada, pero no hay nada que hablar. No estoy cansado y quería jugar, pero es el técnico el que toma las decisiones". Luego el "Loco" admitió que no le gusta estar en el banco: "Es cierto porque creo que cuando me toca ingresar me cuesta entrar en ritmo. Pero si tengo que estar en el banco como lo hice en la final del año pasado, no tengo problema. Si las cosas son derechas, lealmente, uno no tiene inconveniente. Supongo que todo este lío se armó por la costumbre de que siempre he jugado, entonces puede haber sorprendido que no estuviera en el plantel. Pero hablando las cosas se aclaran. Si me preguntan a mí, me hubiera gustado estar, pero eso no quiere decir que esté peleado con el técnico. No hay que buscar misterios ni cosas raras. Fue una decisión del técnico y nada más. Y yo, contento porque se ganó".