CANELONES | Patricia Mango
Un joven de 19 años cayó a una trituradora de carne en el Frigorífico Canelones ayer sobre las once de la mañana. Era padre de un bebé de veinte días y hacía diez empezó a trabajar en la empresa contratado como parte de una cuadrilla; las causas por las que encontró la muerte en una pesada máquina, son un misterio.
Héctor Sebastián Vesgas Lanzavecchia pertenece a una empresa privada que proporciona personal a frigoríficos; ayer, como desde hace menos de dos semanas el operario fue a trabajar sin saber que sería su último día.
Hasta ayer era un misterio las causas por las cuales se acercó a ella; su tarea, era de barrido "a nivel de piso" y traslado de carne a la sección pero no de manipular el equipo: "hay gente capacitada para la tarea y es muy celosa al respecto" señaló a El País el Técnico Prevencionista de Accidentes.
Héctor Coniberti señaló, además, que la máquina estaba apagada y el personal abocado a su utilización descansando en la cantina; no hay una explicación "lógica" que aclare las causas por las cuales la encendió. Las hipótesis son "ridículas, absurdas o poco probables porque lógicas no entran" expresó.