WASHINGTON | ANSA
Estados Unidos llamó a consultas a su embajadora en Siria, Margaret Scobey, y acusó a Damasco de ser una "fuerza desestabilizante" en Líbano, tras el asesinato del lunes del ex premier libanés Rafik Hariri, muerto en Beirut en un atentado suicida con coche bomba.
Washington no acusó directamente a Siria por el atentado, pero expresó a esa nación su "profunda preocupación" e "indignación por este atroz acto de terrorismo", declaró el vocero del Departamento de Estado norteamericano, Richard Boucher.
Hariri fue premier de 1992 a 1998 y de 2000 a 2004, cuando renunció por su enfrentamiento con el presidente prosirio Emile Lahoud, y desde entonces se sumó a los pedidos de retiro de los 14.000 soldados sirios presentes en Líbano.
"El atentado de ayer pone en entredicho la razón brindada detrás de la presencia de fuerzas sirias, que es la seguridad interna de Líbano", remarcó Boucher al anunciar el llamado a consulta de la funcionaria diplomática.
El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, aseguró que el embajador de Estados Unidos en Naciones Unidas impulsará "medidas punitivas" contra Siria.
Washington, dijo el vocero, no posee hasta ahora pruebas concretas sobre la responsabilidad de Siria, aunque estima que la presencia de tropas de Damasco en Líbano es una "fuerza desestabilizante".
ATENTADO. El gobierno de Líbano confirmó ayer que el atentado que causó el lunes la muerte de Hariri y otras 14 personas, entre ellas siete de sus guardias, y heridas a 120 fue perpetrado por un atacante suicida con un coche bomba.
El ministro de Interior libanés, Suleiman Frangieh, en declaraciones difundidas por la radio estatal Voz del Líbano, aseguró en base a informes de la policía científica que el conductor del coche bomba, con una carga de 300 kilos de tritol, embistió al convoy en que se desplazaba Hariri.
La hipótesis de un atentado suicida con coche bomba fue presentada el lunes por los investigadores, quienes habían advertido que una explosión con un sistema de telecomando hubiese sido interceptada por la guardia de Hariri, provista de sofisticados instrumentos tecnológicos.
El atentado debe ser sometido a una investigación "internacional", dijo en Riad el ministro de Exteriores francés, Michel Barnier, que se apoyará "en la justicia libanesa".
Numerosas personas llegaron ayer hasta la zona donde ocurrió el atentado, en el primero de los tres días de luto nacional decretados en Líbano.
Los funerales de Hariri están previstos para hoy, cuando los restos del ex premier sean conducidos desde su residencia en la zona oeste de Beirut hasta la Plaza de los Mártires, en el centro de la ciudad. Se estima la participación de miles de personas en la ceremonia.
Defensiva
Siria, potencia tutelar de Líbano, se encuentra a la defensiva tras el atentado del lunes en Beirut contra el ex primer ministro libanés Rafik Hariri, que podrían graves consecuencias para el régimen de Damasco.
Damasco ejerce una enorme influencia en el Líbano, donde tiene 14.000 soldados.
La prensa oficial siria imputó veladamente el martes la responsabilidad del atentado a Israel, que se retiró del sur de Líbano en mayo de 2000.
El vicepresidente sirio Abdel Halim Jaddam, amigo de Hariri, dio el pésame personalmente a los hijos del ex primer ministro, mientras que el presidente sirio Bachar al Assad fue uno de los primeros dirigentes que condenó el lunes ese "terrible acto criminal".