SANTIAGO DE CHILE
Guardaespaldas, secretarias, enfermeros y otros miembros del entorno del general Augusto Pinochet enfrentan desde ayer un extenso interrogatorio judicial que busca más datos sobre la fortuna secreta de 16 millones de dólares que el ex dictador mantuvo en el extranjero.
Los interrogatorios están a cargo de la jueza Dobra Lusic en reemplazo del magistrado Sergio Muñoz, quien fue recusado por la defensa de Pinochet que busca alejarlo de la investigación porque, según afirma, estaría prejuiciado hacia su defendido.
Muñoz, que asumió en julio la investigación por la fortuna secreta que Pinochet mantuvo en el Banco Riggs, en Washington, dijo en un escrito que tiene "sospechas fundadas" de la participación del general en los delitos de malversación, negociaciones incompatibles y fraude tributario. El magistrado estableció que, por ahora, la fortuna secreta de Pinochet es de 16 millones de dólares, y mandó exhortos a varias ciudades en busca de nuevas cuentas.
Además, Pinochet, de 89 años, está procesado por un asesinato y nueve secuestros de izquierdistas —en el marco de la llamada Operación Cóndor— y es investigado por su papel en el homicidio ocurrido en Buenos Aires de su antecesor en el ejército, el general Carlos Prats, en 1974.
El negro panorama judicial de Pinochet podría tener algunos grises a causa de la nueva integración de las salas de la Corte de Apelaciones. De los tres jueces que deberán pronunciarse sobre las apelaciones de sus abogados, dos se han opuesto a su desafuero.
La Cuarta Sala de la Corte de Apelaciones determinó el martes que el 7 de marzo comenzarán los alegatos de la defensa de Pinochet, que busca anular el encausamiento del general en la Operación Cóndor. La decisión del tribunal de alzada es apelable ante la Corte Suprema. AP