EDUARDO GONZALEZ
JAVIER LYONNET
A Elbio le advirtieron sus propios vecinos que no prendiera fuego la pinocha y la hojarasca que había juntado en el terreno de su casa en La Esmeralda. A dos cuadras de la calle principal del balneario y tres de la playa, se desató el incendio que hasta ayer había quemado 11 casas en las 500 hectáreas afectadas y amenazaba otras 10.000 hectáreas de bosques y montes en la costa de Rocha.
El responsable del incendio —E.A.B.(59)— fue procesado con prisión en las últimas horas.
"El señor es un fanático de limpiar, lo que más nos duele es que a la mañana pasó una señora y le dijo que no prendiera porque había 35 grados de calor ¿A quién se le iba a ocurrir? Él le dijo que ya sabía, que lo tenía controlado. Cuando se fue a almorzar a casa de unos amigos pensó que el fuego estaba apagado, y a la media hora el vecino de enfrente nos llamó a los gritos. Pobre, él perdió la casa, perdió todo, hasta la perrita muerta tiene ahí adentro. Pensamos que se sintió mal la señora de él, pero no, era el fuego. Fuimos todos corriendo. Cuando el fuego llegó al fondo de mi casa, lo teníamos controlado. Vino el camión de los bomberos y no funcionaba la autobomba. Ya está, se fueron a hacer un cortafuego por otro lado pero en un momento saltó a la casa de enfrente, y se empezó a propagar por todos lados". El relato de Luján de Simois detalla cómo empezó el fuego que arrasó La Esmeralda, barriendo el balneario de suroeste a noreste.
A su hija, Debbie, de 16 años, la alcanzó una lengua de fuego que le quemó un brazo y la dejó inconciente en la esquina de su casa. La rescató un policía, de nombre Juan Carlos, que no duerme desde el domingo dicen los vecinos.
A la casa de los Simois se le quemó el toldo del parrillero y le derritió las cuerdas de colgar la ropa, pero la casa no fue alcanzada. "Dios puso la mano en mi casa", dijo Luján. En casa de quien originó el incendio no pasó nada, ni en la construcción en el fondo del terreno ni en la que tiene en obra en el frente.
Un vecino comentó que una vez que el fuego se extendió a todo el balneario pensaron prenderle fuego la casa: "esas cosas que uno piensa en caliente".
DESASTRE. En la tardecita de ayer, la llama viva se reducía a tres crepitantes hectáreas de montes sobre la ruta 9, a la altura del kilómetro 284,500. Otros focos persistían sobre la ruta, a 300 metros de la entrada a La Esmeralda. También en terrenos carbonizados se mantenían troncos ardiendo y tocones humeantes.
Diez mil hectáreas de extensa y profunda forestación están amenazadas por el incendio que se inició en la manzana 39, calles 54 y 2, del balneario la Esmeralda — km. 280 de la ruta 9 — según las estimaciones realizadas por el propietario del establecimiento Las Asturias, Raúl Rubio.
Si las llamas pasan el cortafuego realizado esto es un desastre", afirmó el conocido productor, Raúl "Lulo" Rubio, un verdadero baqueano de la zona conocida como La Angostura, una estrecha franja de tierra entre el océano Atlántico y la Laguna Negra.
Un cordón de arena de aproximadamente un metro y medio de ancho ubicado en el Km. 284.500 de la ruta 9, es la barrera contra el fuego para que no alcance los amplios terrenos forestados sobre la costa en dirección a Punta del Diablo.
Maquinaria pesada, camiones cuatro por cuatro y controles cada pocos metros por parte de cuadrillas de hombres, aparecen con el fin de impedir el paso de las llamas. La arena está caliente y se respira un aire pesado. Lo que hasta el sábado eran tupidos bosques de pinos y montes de acacia, ayer eran médanos grises de ceniza con troncos carbonizados.
Fallo sacude a Libertad
El procesamiento de E.A.B (59) por incendio culposo causó conmoción en Libertad, la ciudad donde reside. Considerado un individuo muy trabajador, el hombre a quien se responsabiliza del incendio forestal de Rocha es funcionario de una estación de servicio en la ruta 1 y con el fruto de sus ahorros logró comprar dos cabañas recientemente en el balneario maragato Kiyú. En los últimos años había adquirido también la propiedad en La Esmeralda. Allí había concurrido para hacer una limpieza. Tenía pasaje de regreso para el mismo día, pero luego de armar la hojarasca fatal E.A.B. habría ido a comer un asado con unos amigos. Según éstos, el hombre es fanático de la limpieza y hace unas temporadas atrás había cometido un error similar en La Esmeralda que fue sorteado gracias a la ayuda de algunos vecinos.
Datos
PROCESADOS. Junto al actual remitido por el siniestro en Rocha, hubo otros dos en Young imputados de un incendio que afectó a zonas forestadas, con lo cual ya son tres los procesados en la temporada.
ALERTA. El departamento de Río Negro, la zona de mayor impacto forestal del país se encuentra en alerta rojo ante la posibilidad de que se produzcan incendios en plantaciones de árboles. Cabe recordar que aquí hace menos de un año se registró uno de los mayores incendios donde ardieron más de 1.200 hectáreas de eucaliptos y desmontes en Paso de la Cruz, habiéndose estimado en aquella oportunidad que si el fenómeno se registrara con proporciones similares "el desastre puede ser incalculable".
ARRASADO. En Rocha el voraz incendio forestal ya consumió unas 400 hectáreas de una superficie totalmente arbolada sobre la costa oceánica.
COMBATE. Desde la Dirección Nacional de Bomberos se informa que unos 100 efectivos, unos 50 bomberos y otros tantos militares, están trabajando en la zona. Están siendo apoyados por unos 15 vehículos en tierra y tres helicópteros de la Fuerza Aérea.
CRITICO. Sobre la ruta 9, en la zona que ayer se presentaba como más crítica, había hombres cada 20 metros custodiando la expansión del fuego. A la altura del cortafuegos del kilómetro 284,5 se reunían las fuerzas militares, de bomberos, policías, funcionarios municipales y voluntarios. Esperaban arrinconar el fuego entre la ruta y la zanja y extinguirlo.
codigo. El delito de incendio es penado por el artículo 206 con hasta 16 años de penitenciaría.
Críticas a jefe local de bomberos
Mario Grandal le había alquilado su casa, sobre la calle principal, a la familia argentina Benítez. Los Benítez llegaron el sábado a La Esmeralda desde Buenos Aires, para sus vacaciones de segunda quincena de enero. El domingo de tarde huyeron.
Guillermo Fernández estaba almorzando en el parador Lucy el domingo al mediodía cuando le avisaron del incendio: "En un principio logramos controlar el fuego, pero cuando saltó al terreno de enfrente no sirvieron las motosierras ni nada, y el fuego nos gano".
"Le sugerimos al subcomisario Ricardo Rianio, oficial de Bomberos, que pidiera apoyo de Fuerza Aérea, y no lo hizo. Esto ya estaba fuera de control. Nosotros habíamos hecho la solicitud a Búsqueda y Rescate pero ellos no tienen jurisdicción, y tienen que esperar el pedido de Bomberos", detalló Fernández. A las 17 horas del domingo el subcomisario a cargo del destacamento local transmitió la sugerencia de los vecinos al oficial Rianio.
El pedido llegó a la Fuerza Aérea en la tarde del lunes, entre las 16 y las 17 horas, confirmaron fuentes militares. El balneario ya había sido arrasado.
Fernández coincide con otros vecinos: la presencia de los helicópteros desde un primer momento, volcando bolsones de agua sobre el incendio, pudo cambiar radicalmente la situación. Consultado por El País el subcomisario Rianio, expresó que la demora en conseguir los helicópteros de Fuerza Aérea no se debió a su falta de interés: "Es algo que no depende de mí, el apoyo aéreo fue solicitado por quienes estaban al frente del comando", señaló el oficial local de Bomberos.