Brasilia - La vicepresidenta para América Latina y el Caribe del Banco Mundial (BM), Pamela Cox, elogió hoy en Brasilia la iniciativa del gobierno de Argentina de reestructurar la deuda en cese de pagos y no quiso aventurar qué pasaría si fracasase.
"Nos hemos quedado felices con la decisión del gobierno argentino de intentar solucionar el problema de la deuda", indicó en una rueda de prensa la flamante vicepresidenta del banco.
Cox, que hace una semana fue designada para el puesto y hoy cumplió en Brasil el segundo día de su primer recorrido internacional como vicepresidenta, agregó que "es difícil decir cuál sería el impacto (en Latinoamérica) si Argentina no llegase a un entendimiento con sus acreedores".
El gobierno argentino ha ofrecido canjear los bonos en cese de pagos desde 2001, que suman unos 81.800 millones de dólares, por nuevos títulos, con una quita del 75 por ciento sobre el capital nominal.
El canje, que concluye el próximo 25 de febrero, no ha sido bien recibido por algunos acreedores en Europa y Estados Unidos.
La representante del Banco Mundial señaló que los principales perjudicados si fracasara la operación serían los propios argentinos y mencionó el hecho de que, pese a la grave crisis financiera sufrida por Argentina a partir de 2001, muchos países de la región han podido registrar buenos resultados económicos.
"Brasil ha podido crecer independientemente de la crisis argentina", comentó Cox, quien hoy se entrevistó con varias autoridades brasileñas, entre ellas el ministro de Hacienda, Antonio Palocci, y la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva.
Cox elogió la política macroeconómica de Brasil y los resultados de las iniciativas sociales del Estado y aseguró que el BM mantendrá su apoyo a acciones para el desarrollo sustentable y la preservación y protección del medio ambiente.
Apuntó que Brasil necesita impulsar la puesta en marcha de proyectos de infraestructura y que el Banco Mundial está dispuesto a estudiar la posibilidad de financiarlos.
Informó de que la institución que representa ha previsto reservar al menos unos 2.000 millones de dólares para financiaciones en Brasil, cuya economía, según cálculos del banco, crecerá crecer entre un 4 y un 5 por ciento los próximos años. Cox, que llegó ayer, lunes, a Brasil, concluirá su visita mañana, miércoles.
EFE