Los precios del petróleo subieron 15% desde principios de año y alcanzaron ayer sus niveles más elevados en seis semanas, ante temores de desabastecimiento en pleno invierno y problemas de producción en Irak y Noruega. El aumento prendió una luz amarilla en el Ministerio de Industria y su titular, José Villar, no descartó que si la tendencia se mantiene haya que subir los combustibles.
Las cotizaciones superaron ayer los U$S 48 en Nueva York, nivel sin precedentes desde fines de noviembre, y no muy lejos de los U$S 50 alcanzados por última vez en octubre.
En el New York Mercantile Exchange el precio del light sweet crude para entrega en febrero cerró en alza de 34 centavos a U$S 48,38.