La llegada de los 500 megavatios de energía eléctrica comprados esta semana a Brasil originalmente prevista para este fin de semana no se pudo concretar ayer por problemas aduaneros y quedará para la mañana del lunes, lo que obligará a UTE a seguir recurriendo a las represas del Río Negro y a las centrales térmicas Batlle y La Tablada, lo que le genera gastos diarios por U$S 1 millón.
UTE hizo el correspondiente depósito en la aduana argentina de U$S 1,5 millón que debía efectuar para hacerse de la energía pero por demoras administrativas el trámite no se pudo cerrar ayer, dijo a El País el presidente de la empresa eléctrica, Ricardo Scaglia.
Pese a que se hicieron tratativas con Ronaldo Schuck, secretario de Energía de Brasil, por parte de Scaglia y del director de Energía, Alvaro Bermúdez, no se logró que la operación se concretase ayer. El gerente general de UTE, Carlos Pombo, que estaba en Río de Janeiro, el de Jurídica, José Alem, y el Financiero, Alejandro Perroni, realizaron gestiones en Buenos Aires y estuvieron todo el día tratando de agilitar el papeleo necesario.
La idea de UTE es, una vez que esté disponible la energía brasileña, reducir a un nivel mínimo el uso de las centrales térmicas y de las represas, como forma de reservar agua para un invierno en que pueden presentarse problemas para satisfacer la demanda que está creciendo fuertemente.
Ayer el consumo fue satisfecho con 110 megavatios producidos por Salto Grande, 75 por Gabriel Terra, 70 por Baygorria, 218 por Palmar, 150 fueron importados desde Argentina, 70 desde Brasil, 78 producidos por la quinta unidad de la central Batlle, 124 por la sexta y 186 por la central de La Tablada. La demanda diaria oscila en estos días entre 1.100 y 1.200 megavatios cuando lo habitual para esta época son a lo sumo 1.000 megavatios.
PERSPECTIVAS. De todas formas, Scaglia sostuvo que si el próximo gobierno actúa "con esfuerzo, no bajando los brazos y aprovechando el buen relacionamiento que tendrá con el de Argentina" se deberían poder evitar las restricciones eléctricas. Además, consideró que la situación de falta de agua para generar no tiene ni por asomo la gravedad de la que se planteó en 2004.
Bermúdez advirtió, sin embargo, que el abastecimiento con energía brasileña que pasa por Argentina está asegurado solamente hasta el 28 de febrero y que corresponderá al futuro gobierno asegurar su continuidad.
"El año pasado se logró algo increíble que fue que Uruguay, que el país menos dotado energéticamente de la región, no tuviera que adoptar restricciones eléctricas. En 2005 si hay muy buena coordinación, seguramente las dificultades podrán ser subsanadas", consideró.
De todas formas, dijo estar muy preocupado porque las demoras para ampliar el parque de generación nacional (ver nota aparte).
El futuro subsecretario de Industria, Energía y Minería, Martín Ponce de León, ha manifestado que teme que sea necesario imponer restricciones al consumo eléctrico en 2005.
Sobre fines de la semana próxima UTE hará un último intento en procura de viabilizar la adjudicación de la construcción de una central en San José, que tendría un costo de alrededor de U$S 200 millones.
Scaglia señaló que se busca un compromiso explícito de los interesados de que no impugnarán una eventual adjudicación. General Electric recurrió la decisión de UTE de considerar no válidas las cuatro ofertas que se habían presentado y solicitar su mejora.
A título personal, el presidente de UTE prefiere que la licitación se defina por parte del próximo gobierno porque, señaló. "se requiere un respaldo político muy fuerte".
Buscan recursos para interconexión
La Dirección Nacional de Energía ya realizó contactos con la Trade Development Agency de Estados Unidos para que ésta financie con recursos no reembolsables los trabajos de consultoría necesarios para la elaboración de los pliegos para la construcción de una interconexión de extra alta tensión eléctrica entre Uruguay y Brasil. La agencia del gobierno estadounidense mostró una disposición muy favorable
El costo de las obras rondaría entre los U$S 80 millones y los U$S 100 millones y podrían comenzar este mismo año, aseguró a El País el director de Energía, Alvaro Bermúdez. La traza de la interconexión fue definida en reuniones técnicas bilaterales e iría de Garaví —en Brasil— a Salto Grande, por lo que la obra obviamente también podría beneficiar a Argentina.
Uruguay podría llegar a recibir hasta 1.000 megavatios, lo que equivale a más del 70% de la demanda del país en los pico de consumo.
De todas formas, Bermúdez consideró que resulta fundamental incrementar la capacidad de generación eléctrica propia del país para que este no sea una "provincia" en ese aspecto de Argentina y Brasil, dado que la interconexión apunta fundamentalmente a incrementar la capacidad de importación directa desde el vecino norteño, hoy técnicamente muy limitada.
Críticas
El director de Energía, Alvaro Bermúdez, se lamentó de que "por una interna de la compañía estatal" (UTE) no se haya podido avanzar en la adjudicación de las obras de una central de generación en San José y consideró que la empresa pública demostró "incapacidad ejecutiva" en este asunto. Bermúdez aseguró que las cuatro empresas que se presentaron a la licitación quedaron "muy descontentas" porque el proceso no haya terminado.