Creatividad asiática seduce a Hollywood

| Tom Cruise y Brad Pitt lideran la oleada de interesados que incluye además al director de "Spiderman"

HONG KONG | NEIL WESTERN/APF

La industria cinematográfica asiática fascinó en el 2004 a los productores y actores de Hollywood, cuyas estrellas compitieron para trabajar en films policiales, de animación, dramáticos o de horror. Tom Cruise, Brad Pitt y Sam Raimi acudieron a los directores y a las estrellas de cine de Tailandia, Japón, Corea del Sur y Hong Kong, llevando la influencia de la industria cinematográfica asiática mucho más allá de sus tradicionales estrellas de kung fu, como el actor Jackie Chan o el director John Woo.

Tom Cruise compró los derechos para hacer un remake de The Eye, de los hermanos tailandeses Danny y Oxide Pang, maestros del horror. El film cuenta la historia de una mujer que fue sometida a un trasplante de ojos y que puede ver a los fantasmas. Este guión también llamó la atención del director de Spiderman, Sam Raimi, quien firmó con los hermanos Pang para dirigir otro film de horror, Scarecrow, que será producido en 2005.

Por su parte, Brad Pitt compró los derechos para un remake de la trilogía Internal Affairs de los directores originarios de Hong Kong Andrew Lau y Alan Mak. Martin Scorcese recibió una oferta para dirigir ese remake, titulado The Departed, con Matt Damon y Leonardo DiCaprio, que será filmado en Boston.

APERTURA. "El año pasado hubo muchos films asiáticos que fueron éxitos internacionales. El público extranjero es ahora más abierto a las películas asiáticas", declaró Peter Tsi, director del Festival Internacional del Film de Hong Kong.

Según Tsi, "Hollywood está interesado en los remakes de films asiáticos desde el éxito de la adaptación del film de horror nipón La llamada, hace dos años, y debido a la escasez de ideas originales en la cuna del cine estadounidense". "Si usted mira los films de los hermanos Pang, es evidente que ellos tienen las cualidades para exportar y tener públicos más amplios", afirmó.

El éxito de Internal Affairs y del remake de la comedia japonesa ¿Bailamos? muestran que también existen oportunidades en otros géneros, además del horror y la acción, los preferidos del cine asiático.

"La acción sigue siendo la marca de fábrica de Hong Kong, pero la influencia de Asia comienza a ser más amplia", afirmó Liz Shackleton, corresponsal de la revista cultural Screen Daily.

La actriz Nicole Kidman reconoció que ella también es una admiradora de los films asiáticos y aparentemente aceptó filmar con el célebre director hongkongués Wong Kar Wai. Hay rumores de que la actriz australiana interpretará el papel principal de La dama de Shanghai, cuya filmación podría comenzar en 2005.

La gran favorita del Festival de Cannes de este año, la película 2046, de Wong Kar Wai, partió sin premio pero con grandes elogios de la crítica. La musa de Wong, la actriz Maggie Cheung, obtuvo sin embargo el premio de la mejor interpretación femenina por su papel de drogadicta en Clean, una película realizada por su ex marido, el francés Olivier Assayas.

El futuro astro del cine asiático será sin duda alguna el tailandés Tony Jaa, considerado como el sucesor de los legendarios Bruce Lee y Jackie Chan. Tony Jaa se hizo célebre en 2004 con Ong Bak, que logró un inmenso éxito en Tailandia, así como en el resto del continente asiático y en Francia, donde el film fue distribuido por Luc Besson.

Chinos recuperan el mercado perdido hace diez años

El cine chino venció al de Hollywood en las taquillas del país más poblado del mundo, después de diez años de dominio de los films estadounidenses en las salas chinas. El 55 % de los ingresos de las salas de cine de China (182 millones de dólares) correspondieron a películas de producción china, donde ha irrumpido la inversión privada en el sector y los productores tienen una visión cada vez más comercial.

La prueba del éxito fue que las tres películas más taquilleras de China en 2004 fueron nacionales: Héroe, última película del internacionalmente premiado Zhang Yimou, Un mundo sin ladrones y Kung Fu Hustle, la película más cara de la historia del cine asiático.

Las tres giran en torno al mundo de las artes marciales y la lucha, aunque las dos primeras están ambientadas en tiempos legendarios mientras que la última, dirigida por el popular Stephen Chow, es una comedia con marco en el Shangai de la década de 1930.

El retorno del rey, última parte de la trilogía de El señor de los anillos, fue la película extranjera más vista, aunque se quedó muy lejos de los 18,5 millones de taquilla obtenidos por el film de Zhang Yimou.

"El cine chino dio su mayor salto en 2004", destacó en declaraciones que publicó el estatal China Daily Weng Li, responsable de la mayor productora china, China Film Group. "Gracias a la inversión privada, las películas chinas están entrando en la arena internacional", añadió Weng.

La película de Zhang Yimou y otras dos chinas, Blind Shaft y Guerreros del cielo y la tierra forman parte de la lista previa de 267 películas de entre las que se escogerán las cinco finalistas para los Oscar de Hollywood, el próximo 25 de enero.

En 2005, año en que China celebra 100 años de su cine nacional, el país aumentará la cuota de películas extranjeras que cada año pueden ser exhibidas en los cines del país, 50 en la actualidad.

Apertura y desregulación del sistema

China aumentará la cuota de películas extranjeras que cada año pueden ser exhibidas en los cines del país, 50 anuales en la actualidad, con el objetivo declarado de reducir el dominio de films de Hollywood.

"Muchos ciudadanos chinos no pueden ver películas de otros países, por lo que las autoridades van a hacer un esfuerzo para diversificar las fuentes de origen el próximo año", destacó a la agencia Xinhua el director del Buró de Films de China, Tong Gang.

Más de la mitad de las películas foráneas que en los últimos años se emitieron en los cines chinos procedieron de Estados Unidos, según cifras de la Administración de Radio, Cine y Televisión de China (SARFT, siglas en inglés).

En el primer trimestre de 2005 se autorizará a las empresas distribuidoras de estas películas, Huaxia Films y China Film Group, la distribución de seis películas extranjeras: una de ellas de producción francesa, dos británicas y tres de EEUU.

Los nombres de las películas no fueron aportados por el responsable de SARFT, quien destacó que "el lema de 2005 será enriquecer el mercado con una lista multinacional y multitemática".

SARFT obliga a las salas de cine chinas a que dos tercios de las películas que ofrecen al año sean nacionales, alegando que un mercado liberalizado podría suponer la ruina de las producciones chinas.

Pese a la limitada exhibición de películas foráneas en grandes salas, cientos de films extranjeros están disponibles en el mercado chino en formato DVD, a un precio seis o siete veces menor que las entradas de cine (menos de un dólar por película).

En los últimos años, China inició la desregulación del sector de salas de cine, muy poco desarrollado en el país, con el fin de permitir gradualmente la inversión extranjera y favorecer la construcción de salas multicine en las ciudades.

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