Seguridad bajo la lupa luego de la catástrofe en disco bonaerense

| Sobrevivientes a hechos similares son recuerdo vivo de que las normas preventivas existen para cumplirse

 normas para un boliche seguro 20050105 605x809

Cada vez que entra a un lugar cerrado, Maximiliano Ferrari (26) mira cuáles pueden ser las partes débiles y evita los sectores donde se concentra mucha gente. "Me quedó ese pánico", dice. "Incluso le presto más atención a la salida, para ver por dónde salir si llega a pasar algo. Me pasa hasta en los ómnibus". Pese a que han pasado casi diez años, Ferrari, al igual que Alicia Martínez (24), sigue atrapado por el entrepiso que se le cayó encima con unas 100 personas.

Antes. El disc-jockey avisó que quedaban sólo segundos para la canilla libre de cerveza. El camino hacia la barra superior se volvió un hormiguero. El paso era inevitable por un pasillo de doce metros de largo por dos y medio de ancho, ubicado contra la pared a modo de entrepiso. Cientos de personas estaban en ese reducido espacio, hasta que la viga acoplada a la pared cedió. Como en un tobogán, todos cayeron hacia el lado de la pared, apretando a los que en ese momento se encontraban debajo del entrepiso. Entre éstos, Alicia y Maximiliano, los más afectados. Fue a las 3.10 de la madrugada del domingo 2 de julio de 1995, en Bald Patchs, un local bailable de Florida.

El accidente no sólo les hizo perder un año de liceo, sino que les truncó a ambos la intensa vida deportiva que tenían.

Lo sucedido la noche del jueves 30 en la discoteca bonaerense República Cromagnón posiblemente haya reactivado ciertos recuerdos de aquella trágica noche.

Aqui y ahora. Empresarios vinculados a esta área del entretenimiento coinciden en que en Montevideo, el municipio es muy exigente en cuanto a las normativas de seguridad y prevención, por lo que concluyen que sería "muy difícil" que en Uruguay pase un hecho similar al de Argentina. Es que lo de Buenos Aires generó varias consecuencias, entre ellas, la realización de nuevas revisiones por parte de la Intendencia de Maldonado en las discotecas de Punta del Este y de la dirección de Higiene ambiental del municipio. Dicho relevamiento diagnosticó que todos los locales "están en orden".

Lo mismo puede decirse de Montevideo. Ricardo Pratto, director del departamento de Inspección General de la Intendencia Municipal de Montevideo, dijo a El País que todos los locales que funcionan en Montevideo están habilitados. El jerarca también recordó que los antecedentes más cercanos de accidentes provocados por el exceso de capacidad máxima permitida, defectos edilicios o incendios, datan de varios años atrás. Uno de esos casos fue el de la discoteca Ton Ton, en los años 80 (ver nota aparte). Más cerca en el tiempo, pero sin heridos, fue el incendio en Zoo (provocado por obreros que realizaban reparaciones mientras el local estaba cerrado) en Punta Gorda, donde ahora está la discoteca Fabric.

Johan Kosub, actual propietario de Fabric, adquirió el local luego de que los antiguos dueños de Zoo lo remodelaran en un trabajo que incluyó además la construcción de tres piscinas en la terraza, las cuales nutren el siste-ma de picos regadores de emergencia.

REVISIONES. El oficial Alexis Roland, de Bomberos de Maldonado dijo que los dueños de las discotecas y boliches del departamento están asesorados y saben bien cuál es la normativa que tienen que cumplir sobre puertas de emergencia.

Rudy Kalman, uno de los dueños de W La Plage, en San Rafael, dijo que además de tener permiso de Bomberos y todas las habilitaciones en regla, el boliche tiene elementos que suman seguridad: generador propio, la ventaja de tener salida a la playa y mozos equipados con cortaplumas para cortar el cerramiento de lona en caso de emergencia.

"Bienvenida sea la preocupación, así todos somos más cuidadosos", dice Kalman, que a sus 66 años lleva 47 en el negocio de la noche: desde que tenía 19.

Kalman habla con conocimiento de materiales y sus condiciones de inflamabilidad, las características del humo, su densidad de anhídrido carbónico y cianuro. Mira una lona que tiene como decoración y se pregunta si está bien que la tenga. No es ignífuga pero tampoco de nylon. Lo va a pensar.

El copropietario de La Plage menciona que las prevenciones sirven pero lo fundamental es no aumentar los riesgos inherentes a la actividad: "Una vez me enteré que un barman hizo algo que vio que hacían en Estados Unidos, rociar el bar con alcohol y prender fuego. El alcohol no quema, podés poner la mano, pero se puede inflamar la botella, prender fuego la ropa de una persona. Cuando me enteré que hicieron eso yo caminaba por las paredes y dicho y hecho, a los tres días hubo un accidente en Buenos Aires por hacer eso".

Para Kalman, hay imprevistos imposibles de controlar: "El otro día un tipo tiró un cohete en la pista, no supimos quién. Yo podré sacarlo para afuera, pero no puedo evitar que el tipo tire el cohete".

Despues. En Florida, tras el accidente la estructura de Bald Patch’s fue reformada.

Maximiliano y Alicia regresaron alguna vez a Bold Patch’s. Alicia se lo planteó como una meta hace ya unos años, al tiempo que Maximiliano lo hizo porque quería ver a ’Buitres’, hace sólo dos meses.

El común denominador fue la exploración del local, manteniéndose en lugares donde, si ocurría algo, la salida no fuese difícil.

Aquella noche en Ton Ton

Uno de los disc jockey que pasó música en la fiesta de Fin de Año en Ton Ton, recordó que aquella noche, la cantidad de personas que se encontraban sobrepasaba los límites de la capacidad del local. "Serían entre 1.000 y 1.500 personas", comentó el pinchadiscos. "El dueño quiso llenar el boliche. Y metió gente. Era mucha gente. Hizo una planchada de quincho, la rellenó con cemento, y después, el peso de la gente que estaba bailando, disfrutando de la música, la hizo caer. Fue horrible".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar