Sao Paulo - Los alcaldes electos en octubre pasado asumieron hoy sus cargos en más de 5.000 municipios de Brasil, incluido el principal de ellos, Sao Paulo, donde el socialdemócrata José Serra desplazó a la oficialista Marta Suplicy, del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda).
El PT del presidente Luiz Inacio Lula da Silva tendrá el control de 411 localidades, más del doble que las 187 que había conquistado en 2000, pero debe entregar sus dos bastiones, de Sao Paulo y Porto Alegre (sur).
Esta última ciudad, gobernada por petistas desde 1988, pasó a manos de José Fogaça, del partido Popular Socialista (PPS, ex comunista), apoyado por fuerzas de centro y de derecha.
En Sao Paulo, Serra, de 62 años, asumió el gobierno de una ciudad de 10,4 millones de habitantes, con un presupuesto de 15.000 millones de reales anuales (5.650 millones de dólares, al cambio actual), que concentra buena parte de la industria y las empresas del país. Pero también de una ciudad complicada, con una deuda de 26.000 millones de reales (10.100 millones de dólares), más de 2.000 favelas oficialmente registradas que albergan al 11% de la población y un elevadísimo índice de violencia con alrededor de 5.000 homicidios por año.
Serra, que había sido derrotado por Lula en la presidencial de 2002, se vengó derrotando en octubre por más de diez puntos de ventaja (55% a 45%) a la alcaldesa saliente Suplicy, que había recibido un fuerte apoyo de la plana mayor del gobierno y del propio mandatario.
El éxito de la gestión de Serra puede ayudar a dar sustento a una candidatura socialdemócrata para enfrentar a Lula en 2006. El Partido de la Socialmdemocracia Brasileña (PSDB) gobernó el país durante ocho años con el presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) y ahora tiene varios presidenciables; el más mencionado es el del gobernador del Estado de Sao Paulo, Geraldo Alckmin.
Pero Lula y Serra se esforzaron en despolitizar en lo posible sus relaciones y el jefe de Estado prometió que el Ejecutivo tratará a Sao Paulo teniendo en cuenta ante todo "el interés público".
Serra reclama en particular la posibilidad de retocar el presupuesto definido por su predecesora. "Sao Paulo no puede ser tratada como cualquier ciudad; tiene los problemas de millones de personas de todo el país, que no son paulistas. Vamos a darle el trato que sea posible", dijo Lula.
En su discurso de toma de posesión del cargo, Serra destacó que "lo importante es fortalecer a la ciudad de Sao Paulo (...) respondiendo a lo que la población demostró querer de forma clara en las urnas: el desarrollo y la mejoría de su situación".
La cuestión de las finanzas será determinante para el conjunto de las alcaldías.
La Confederación Nacional de Municipios (CNM) calcula que unas 2000 alcaldías llegan a 2005 habiendo superado los gastos de personal autorizados (54% del presupuesto local).
Pese a la pérdida de Sao Paulo y Porto Alegre, el PT es la fuerza que gobierna la mayor cantidad de capitales de Estados: 9, sobre un total 26, contra 5 para el PSDB.
AFP