BAGDAD | AFP, AP y ANSA
Veinticuatro muertos y 60 heridos provocó un ataque, reivindicado por un grupo islamista, contra una base estadounidense en Mosul —al norte de Irak. Mientras tanto, el primer ministro británico, Tony Blair, realizó una visita sorpresa a Bagdad donde se entrevistó con el presidente Iyad Alawi y con las tropas de su país.
El atentado, una violenta explosión, se registró en el interior de una carpa usada como comedor en una base militar estadounidense, en momentos en que centenares de soldados norteamericanos se aprestaban a almorzar. Funcionarios aseguraron que 24 personas murieron, entre ellas 19 efectivos militares estadounidenses, y más de 60 fueron heridas. Un grupo musulmán radical, el Ejército Ansar al-Suna, se atribuyó la responsabilidad por el más mortífero de los ataques contra una base militar norteamericana en Irak desde la invasión en marzo del 2003.
El Ejército Ansar al-Suna dijo que fue una "operación de martirio" contra el comedor del campamento al-Ghazlany, sugiriendo que se había tratado de un ataque suicida. Ansar al-Suna es un grupo fundamentalista que busca convertir a Irak en un estado islámico. En agosto, ese grupo se atribuyó la decapitación de 12 rehenes de Nepal.
En un comunicado televisado desde Mosul, el teniente general Carter Ham, comandante de la Fuerza de Tareas Olimpia, dijo que era "un día muy, pero muy triste". Ham dijo que entre los muertos había "personal militar estadounidense, contratistas norteamericanos, contratistas extranjeros, y miembros del ejército iraquí".
En Washington, la Casa Blanca admitió que un devastador ataque contra la base militar de Mosul indicaba que "continuaban los problemas de seguridad" en Irak, pero uno de sus voceros dijo que los iraquíes no debían sentirse inseguros de ir a votar en las elecciones de enero.
El ataque ocurrió un día después que el presidente George W. Bush admitió que una ola de mortíferos ataques había planteado interrogantes acerca de si los iraquíes podrán algún día ocuparse de la seguridad de su país sin depender de Estados Unidos.
VISITA. La explosión coincidió con un sorpresivo viaje de Tony Blair a Irak, donde visitó a las tropas de su país a quienes dio sus augurios por Navidad, y manifestó el apoyo de su gobierno a las elecciones iraquíes del 30 de enero.
Blair arribó ayer en forma sorpresiva a Bagdad, de camino a Medio Oriente —llegó a Israel ayer de noche— donde se reunió con su par iraquí, Iyad Allawi, en la zona verde, de máxima seguridad aunque a menudo atacada por la resistencia a la ocupación, y luego viajó a la base militar de Basora, en el sur.
Blair visitó Irak pocos días después que un contingente de 850 soldados británicos, encabezados por el batallón escocés Black Watch, regresó a Gran Bretaña. En sus declaraciones, desmintió que la retirada vaya a extenderse a corto plazo: "A pesar de lo que la gente pensó acerca de la guerra, nosotros los británicos no somos una nación de cobardes y no abandonaremos a Irak. Es obvio que los iraquíes tampoco abandonarán esta tarea. Lucharán para verla terminada", sostuvo en una conferencia de prensa junto a Allawi, antes de partir a Basora.
"Cuando hablo con la gente y los trabajadores de la ONU, con iraquíes que temen por sus vidas porque están tratando de conseguir la libertad y democracia a su pueblo, entonces sé que estamos haciendo lo correcto", destacó el premier británico.
Liberaron a periodistas franceses secuestrados
PARIS
Los dos periodistas franceses secuestrados en Irak fueron liberados ayer tras cuatro meses de cautiverio y llegarán a Francia el miércoles, declaró el portavoz del Ministerio francés de Relaciones exteriores Hervé Ladsous.
Christian Chesnot y Georges Malbrunot fueron secuestrados el pasado 20 de agosto en una carretera al sur de Bagdad, acción que fue reivindicada por un grupo llamado el Ejército Islámico de Irak. Su liberación tiene lugar el día 124 de su cautiverio y pone fin a un episodio marcado por intentos rocambolescos de intervención de medios no oficiales.
La presidencia de la república y el primer ministro francés, Jean Pierre Raffarin, anunciaron también esta liberación; Raffarin expresó su inmensa alegría y el Elíseo, sede de la presidencia, confirmó que los dos periodistas serán entregados a las autoridades francesas y estarán de regreso "cuanto antes".
Raffarin dijo que la liberación fue "resultado de un trabajo constante, difícil y discreto", y elogió "el coraje de esos dos hombres que sufrieron durante prolon- gados meses bajo condiciones difíciles".
El hermano de Christian Chesnot, Thierry Chesnot aseguró por su parte que "su regreso era un magnífico regalo de Navidad".
En un comunicado, el Ejército Islámico dijo haber liberado a los periodistas franceses tras haber comprobado que no realizaban tareas de espionaje para las fuerzas estadounidenses.
La suerte de los rehenes fue noticia constante en la prensa francesa. Algunos diarios publicaron de manera cotidiana columnas reseñando los días de cautiverio. Celebridades tales como Catherine Deneuve y Juliette Binoche formularon cotidianamente comentarios radiales recordando a los escuchas la situación de los rehenes. AFP y AP