Las afirmaciones de apoyo a la "sindicalización" de los trabajadores del campo "y en los cuarteles" que pronunció el futuro ministro de Ganadería, José Mujica, mereció observaciones de dirigentes del ruralismo y rechazo en filas militares.
Para la Asociación Rural "todo lo que sean mejoras en las condiciones de vida de los habitantes del campo es bienvenido", dijo su presidente, Fernando Mattos Costa.
El dirigente precisó que la naturaleza laboral entre un patrono y un trabajador en el campo "guarda ciertas particularidades, que la hacen diferente". Al respecto, dijo que hay trabajadores permanentes y zafrales, y muchos de ellos viven en el mismo lugar donde trabajan, en el predio de sus patronos. "Podemos decir que hay una relación directa e íntima, diferente a lo que acontece en las ciudades", expresó.
Mattos estableció que, tal vez por ello, "hay un nivel muy bajo o nulo de conflictividad, y por eso nunca creció la sindicalización, seguramente porque los hechos no lo ameritaban".
Asimismo rechazó la idea que parece se quiere instalar de que en el ámbito rural existe mucha gente sin hacer sus aportes legales. "Eso no es así", sentenció.
El presidente de ARU no está de acuerdo con el planteo de que inspectores de trabajo concurran al campo en las camionetas del Ministerio de Ganadería, posiblidad de mencionó Mujica. "Eso es un disparate, porque son dos ministerios diferentes, con actividades diferentes. El MGAP concurre con sus veterinarios en apoyo al productor para que las campañas sanitarias sean un éxito y no pueden estar llevando un inspector que a lo único que va es a sancionar".
Dijo que las gremiales como ARU históricamente han venido trabajando en impulsar la educación y la capacitación. "Más que inspectores sería lógico utilizar las escuelas rurales o los centros de enseñanza y promover los derechos y deberes de empleados y patronos, pero no estar pensando ya en sancionar".
Mattos se mostró sorprendido porque el tema de la sindicalización en el campo y los controles labores fueran ahora puestos sobre la mesa por la central de trabajadores. "Si se busca informalidad laboral, no hay que ir al medio del campo. Basta recorrer las ciudades para encontrarla con demasiada frecuencia".
RECHAZO. En el ámbito castrense, el presidente del Centro Militar, general (r) Luis Pírez, aseguró a título personal que la idea de Mujica "es un disparate" y que seguramente será tema de comentario en la reunión que mañana mantendrán las autoridades de la institución que conduce.
"Estamos en una actitud de mantener bajo perfil", dijo Pírez a El País, excusándose de brindar mayores opiniones.
Asimismo, fuentes del Círculo Militar esbozaron la misma postura, en el sentido de no salir a responder. "Hay que ser muy cautelosos. Ya habrá tiempo de conversar. No es momento de retrucar ni de echar leña al fuego", sostuvieron las fuentes.
Mientras, un ex jefe militar dijo que ese tipo de propuestas tiene "antecedentes históricos", como mecanismo para "subvertir" a soldados y unidades. "Llegar a sindicalizar a los soldados rompería el corazón de la estructura militar, al atacar la obedencia inmediata. Van a la huelga y se destruiría la verticalidad del mando. Esos planteos ocurren en períodos revolucionarios, para intentar destruir a las fuerzas", expresó.
"Más bien me parece que es un forcejeo, porque no creo que el presidente electo participe de esa política. Con el respaldo popular que recogió (Tabaré Vázquez), sabe que va a contar con la obediencia de las Fuerzas Armadas", agregó. "Si usted es el gobierno, hacer eso es como sacarse a sí mismo el manejo de las fuerzas", enfatizó.
Para remarcar esa observación, el ex jerarca militar repitió una frase que alguna vez le señalaron: "La ley es un cuchillo que jamás hiere a la mano que lo blande".