En los polos opuestos

| Jorge Abbondanza

Charles, príncipe de Gales, percibe 24.000.000 de dólares anuales como renta del ducado de Cornwall, pero paga voluntariamente el 40 por ciento de esa cifra en impuestos a pesar de que la familia real está exonerada de hacer tales aportes. La propia reina Isabel II cobra 16.000.000 de dólares al año producidos por el ducado de Lancaster "del cual es dueña" gracias a las propiedades rurales, urbanas y las inversiones financieras que en esa región totalizan 500.000.000 de dólares, según puntualiza un cable de ANSA. Los enormes ingresos de la casa de Windsor —al margen de las rentas de Cornwall y Lancaster— han figurado más de una vez en prensa y otros medios a medida que el Parlamento británico introducía aumentos en dichas asignaciones de acuerdo a los reclamos de la reina y su parentela, gran parte de la cual vive de esa Lista Civil cuyos fondos distribuye Isabel II y que provienen del Estado.

Lo que en cambio nunca había ocurrido hasta ahora es que una comisión parlamentaria —la de Cuentas Públicas— se disponga a investigar las rentas de Cornwall y Lancaster respondiendo a "las acusaciones de multimillonaria evasión al fisco" que se formularon contra ambos ducados y sobre las sumas que perciben la soberana y su hijo mayor. Como dijo el diario dominical Mail on Sunday, "esta es una histórica investigación parlamentaria por un fraude al fisco británico". El proceso comenzará con interrogatorios a Bertie Ross y Paul Clarke, secretarios de los dos ducados, para comprobar "si los productos que se venden en esas regiones, y cuyo beneficio recibe la Corona, están cumpliendo con las normas impositivas y contables que se exigen". El diputado laborista Ian Davidson agregó que "es muy importante que analicemos las cuentas de la realeza. La monarquía británica tiene el privilegio de no pagar impuestos, que son subsidiados por el Tesoro, y por eso queremos investigar si la población está siendo defraudada y si no existe una evasión de la Realeza".

El parlamentario Alan Williams celebró que "esta sea la primera vez que logramos investigar en detalle las cuentas de la familia real, que cobra sueldos cada vez más altos y no es posible que esté evadiendo al fisco", dijo luego de hacer referencia a las acciones en bancos internacionales, los palacios y castillos históricos y la monumental colección de muebles y arte (Rembrandt, Leonardo, Rubens, Miguel Angel) que poseen los Windsor. Todo el revuelo crece en medio de otras referencias a la sociedad británica de hoy: un cable de AFP denuncia que en el Reino Unido existe medio millón de personas sin alojamiento estable. Según algunas organizaciones no gubernamentales (como Shelter o Crisis) las cifras oficiales al respecto hablan de 100.000 desamparados, pero a eso hay que agregar otros 380.000 que habitan viviendas precarias o pensiones.

"La situación ha empeorado desde la llegada de los laboristas al poder en 1997" dijeron las ONGs en diarios londinenses, donde se agregó que "las nuevas cifras son chocantes, pero constituyen apenas la punta visible del iceberg". El gobierno de Tony Blair afirma en cambio que "se han hecho enormes progresos en la reducción de la mendicidad", pero esa suposición es desmentida por las últimas cifras sobre la pobreza británica. Con las rentas de Cornwall y Lancaster se solucionaría buena parte del problema.

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