El abigeato, un delito que en los últimos tiempos ha tenido picos de alta en el campo uruguayo, parece estar decreciendo luego de que el trabajo desarrollado por distintas dependencias oficiales e instituciones privadas ha estado mejor coordinado.
Para el Ing. Agr. José Sosa Días, principal de la Dirección de Contralor de Semovientes del MGAP, "el combate ha sido exitoso porque las denuncias de los robos han descendido", explicó. La acción entre diferentes entidades "va a continuar bajando los robos". En tal sentido, informó que su oficina, además de su labor regular —el trabajo de la documentación que prueba el origen de los ganados—, también está capacitando al personal policial en todo el país.
"Este año egresan como suboficiales ayudantes cadetes de tercer año un total de 29 suboficiales con cursos de Idóneos en control de semovientes. Son futuros oficiales que no sólo van a conocer bien la documentación, saber leerla en su complejidad y sabiendo qué quiere decir, sino que están entrenados para la toma, la lectura y la interpretación de los signos marcarios nacionales, que habitualmente son decisivos para saber cuándo se está ante una situación de abigeato", explicó.
Sosa Días dijo a El País que, asimismo, se está trabajando en aquellos delitos de "autoabigeato". Esto es de gente que denuncia robos pero que, en realidad, faena clandestinamente su ganado y lo vende al público o en carnicerías.
"Estamos trabajando, con las oficinas coordinadoras de Dicose y la Brigada de Abigeato, para llevar un control estricto del sellado de guías, porque ellos mismos, que ya tienen copia de las declaraciones juradas de las empresas ganaderas, sepan actuar cuando la sospecha les indique que en un predio hay cosas que no cierran. Confiamos en la capacitación para perfeccionar el olfato policial", señaló.
GUIAS NUEVAS. Por otra parte los funcionarios de Dicose vienen revisando unas 90 mil guías de declaraciones juradas ganaderas con las que se produjeron dificultades en el procesamiento de la información. Hasta ahora, aún no se han conocido las cifras de las existencias ganaderas de este año.
"El problema se generó con la tercera vía, que resulta demasia-do gruesa para la lectura óptica que se hace de los formularios, por lo que el cuadriplicado queda en blanco", explicó el director de la dependencia, Ing. Agr. José Sosa Días.
A ese problea se le suma el que en los referidos formularios se dejó únicamente espacio para hasta dos marcas de ganado, pero muchas veces la hacienda que le llega a un productor ya tuvo tres o más dueños previos. Eso hace que muchas veces deban usarse dos guías para un mismo ganado, debiéndose pagar dos veces cada vez que se pasa por un control. Los formularios anteriores tenían espacio hasta para 10 marcas.
"Son quejas que ya están anotadas y se buscará corregirlas en la próxima impresión de guías". Sin embargo reveló que hay 750 mil formularios ya impresos, por lo tanto, hasta que no se agote dicha cantidad, el problema subsistirá, ya que sería muy oneroso desperdiciarlas.
Sosa Días informó que el diseño de las nuevas guías fue obra del Servicio Nacional de Información Ganadera (SNIG), que adecuó los formularios para hacerlos aptos para su lectura óptica. El trabajo fue realizado por una de las empresas contratadas, la que le dio el actual formato al formulario.