La industria textil local y el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) apuntan todas sus baterías a mostrarle a los importadores de China Popular que Uruguay también produce lanas más finas de las que habitualmente exporta, con un mayor largo de fibra, mejor color y una calidad mucho más alta.
Un grupo de empresarios uruguayos y jerarcas del SUL participaron de una reunión celebrada recientemente por la Asociación Textil China, cuya sede fue Beijing, además de participar en la reunión anual de la Federación Lanera Internacional (FIL).
China Popular está importando dos tipos de tops (lana lavada, cardada y peinada) con una calidad estándar, con finuras de 26,8 y 28,8 micras; la mayor parte de las importaciones corresponde a esta última finura. Se pretendió mostrar que había "otras alternativas de tops, con otro tipo de finuras y con estándares de calidad distintos, que deben pagarse a otros precios", explicó a El País el Ing. Agr. Roberto Cardellino, director del Departamento de Lanas del SUL e integrante de la delegación. Por eso se llevaron tops de 22,4 micras, 24,5 micras, 26,5 micras y 28,5 micras, pero con una calidad mucho mayor. También se mostró lana lavada, sucia, telas y prendas de punto, para que los industriales chinos vieran qué tipo de producto final se puede elaborar con ese textil.
Según Cardellino, este tipo de lanas "llamó mucho la atención de los operadores chinos, porque no las conocían" e incluso se ofreció "una conferencia —que también se entregó traducida al chino—, explicando qué puede ofrecer Uruguay al comercio local".
La propuesta se centró en valorizar las lanas uruguayas en este mercado, apostando a una calidad muy superior de la que están acostumbrados los operadores asiáticos.
POTENCIAL. En la reunión de la Federación Lanera Internacional (FIL), Uruguay expuso la realidad de la producción de lanas en el país. En el caso de Cardellino, también participó en un grupo de especial de trabajo vinculado al tema de la promoción de este textil. El documento elaborado por el grupo servirá como lineamiento a las organizaciones laneras del mundo, para promover la lana a nivel de los consumidores.
Lo que más sorprendió a Cardellino fue el nuevo gran escenario chino y los efectos que tendrá sobre la industria lanera textil y a nivel mundial.
Notar que China se está transformando en una potencia económica, no es novedoso, pese a que sigue con un ritmo de crecimiento anual de más del 9%. Lo sorprendente es que "hay un traslado de algunas industrias textiles del mundo hacia allá, debido a una suba de los costos, por una cantidad de ventajas que le van a dar un poder de competencia realmente impensado".
Según explicó, se estima que en un par de años, el 50% de la vestimenta del mundo, no sólo lana, sino la de cualquier tipo, se hará en China, que hoy fabrica sólo un tercio. Dicha nación, años atrás, compraba lanas para reexportar, pero actualmente más de dos tercios de lo que China importa es para consumo interno.
"Se calcula que ya hay más de 100 millones de personas con un poder adquisitivo alto o muy alto y, en pocos años más, serán 250 millones de personas las que estén en ese nivel. Estoy hablando de gente que obtiene U$S 25 mil de ingresos promedio al año, es gente que está en las ciudades, un consumidor que tiene entre 25 y 40 años, que está dentro de una sociedad de consumo y que exhibe un gusto más occidental", aseguró.
Necesidad de monitorear el mercado
A nivel textil, en China se están registrando cambios en el consumo. "Me da la impresión de que en el tipo de lanas que produce Uruguay, que son lanas medias y se exportan a China, hay que hacer un monitoreo mucho más a fondo de qué es lo que está pasando y sobre cuáles son las perspectivas del mercado", afirmó el Ing. Agr. Roberto Cardellino, gerente del Departamento de Lanas del SUL.
Cardellino integró la delegación de autoridades e industriales laneros que participó en China de la asamblea de la Federación Lanera Internacional (FIL) y de una reunión de negocios con la industria textil local.
Muchas de las lanas que Uruguay exporta van con destino al hilado manual en una zona rural, un sector que dentro del desarrollo económico que está teniendo China está más atrasado, pero que, a la vez, es muy sensible al precio.
"Por eso no se puede esperar que el producto valga mucho dinero, porque cada vez que el precio de la lana sube, la sustituyen por un acrílico. En este sector, hay que estar un poco atento y realmente ver si las trabas temporales que eventualmente hay hoy en el mercado, pueden tener un efecto más largo en plaza", insistió. "Hoy en China, todavía hay stock de este tipo de lanas".