Eduardo "Lalo" Fernández
Hoy se juega lo que para Nacional sería la primer final mientras que para Danubio puede resultar la última. La Mesa Ejecutiva fijó el partido en el Estadio, al que le han endilgado el rótulo de cancha AUF, lo que está señalando su condición de escenario neutral. ¿Neutral? Pero al margen de donde se juega el partido crea una serie de expectativas muy grandes porque enfrenta a los dos mejores equipos el año.
Danubio cumplió una campaña espectacular en la que convirtió 40 goles y recibió tan solo 11 sobre un total de 27 partidos jugados, lo que está demostrando que a pesar de ser un equipo con gran fluidez a la hora de atacar a tenido una defensa muy sólida. Recibieron un gol cada dos partidos y minutos lo que deja claramente marcado que por mejor ataque que se tenga si la defensa no es buena la cosa no funciona. Ha sido un equipo equilibrado que ha dado por tierra con los snobismos de que el fútbol para ser lindo tiene que preocuparse de atacar y que defender es lo de menos. Lo curioso es que quizás por haber aprendido la lección, muchos que antes sonreían socarronamente ahora también hablan de equilibrio. Frente al bicampeón estará Nacional el que tuvo un comienzo vacilante para luego ganar con brillantez el Apertura y quedar lejos de la punta en el Clausura. Ha sido mas irregular pero, como su rival, afiliado a jugar prolijamente siendo raro que perdiera la brújula aun cuando le tocó perder puntos.
Danubio tiene un mediocampo más compacto, aún sin marcadores a ultranza, con una soltura a ojos vistas cuando tiene la pelota y muy prolijo en los cambios de línea pasando de tres a cuatro o cinco en el fondo según el contrario obligue. Tiene puntas hábiles por alto y por bajo los que rara vez no son apoyados por los volantes, preferentemente por los laterales, los que con sus incursiones o centros crean situaciones extremas dentro del área contraria. En resumen un muy buen equipo al que va a ser difícil doblegar.
Los tricolores son menos espectaculares con una tradicional línea de cuatro en el fondo, la que últimamente no ha estado segura, mientras que el medio depende de un pica, pica, que corre a todos y lo que puedan aportar sus laderos los que no son muy afectos al pesado trabajo de cortar, tapar y quitar. Atacando, como su rival, también trata de ser meticuloso aunque da la sensación de repetirse en pases muy laterales cuando el contrario baja masivamente. Si sale rápido lo hace en forma predominante por la izquierda con centros muy peligrosos para dos goleadores de raza. Por derecha es menos espectacular y por ese lado los envíos son menos prolijos. Tiene definidores con firma, los que pueden no aparecer durante largo rato pero que en una distracción contraria derrumban cualquier defensa. Será partido y pico entre los dos mejores del año, si gana Nacional o empatan habrá segunda vuelta y si el ganador es Danubio. ¡Chau Pinela! Será el campeón.