Desde febrero Brasil aplicará 2% de biodiesel a sus combustibles

| Lula pretende ayudar al desarrollo de regiones pobres, inspirado en el ejemplo de Franklin Delano Roosevelt

BRASILIA | EFE y AFP

Los distribuidores brasileños de combustibles comenzarán a agregar, a partir del mes de febrero próximo, un pequeño porcentaje de diesel vegetal (biodiesel) a cada litro del combustible derivado de petróleo que venden, según determinó el gobierno federal en los últimos días.

La reglamentación para la producción, distribución y comercialización del llamado biodiesel fue establecida esta semana por la Agencia Nacional de Petróleo mediante una serie de resoluciones publicadas en el Diario Oficial.

La adopción del biodiesel, un combustible menos contaminante por ser de origen natural, forma parte de una política del gobierno del socialista Luiz Inácio Lula da Silva para promover la producción de combustibles alternativos derivados de plantas oleaginosas como ricino, palma, girasol, soja y dendé en las zonas agrícolas con más dificultades sociales del país.

"Me gustaría transformar esas regiones más pobres como (el ex presidente Franklin Delano) Roosevelt transformó la región de Tennessee, en Estados Unidos", dijo el presidente Lula al hablar en la ceremonia de lanzamiento del programa.

LIMPIO Y BARATO. El biodiesel, un combustible pesado de características físicas similares al diesel derivado de los hidrocarburos, produce 46% menos de dióxido de carbono que el procedente del petróleo y no es nocivo para el medio ambiente.

Además de ser menos contaminante y barato, el biodiesel genera más trabajo, debido a que los cultivos exigen mayor mano de obra que los campos de petróleo, y puede reducir la pobreza en áreas rurales de Brasil.

La adopción del biodiesel también permitirá al país reducir sus importaciones de derivados de petróleo, ya que una tercera parte de los 226 millones de barriles del diesel que consume anualmente procede del exterior.

En Brasil, el diesel es utilizado masivamente como combustible de motores estacionarios, generadores de electricidad y flotas de vehículos públicos y autobuses urbanos.

El ministro de Desarrollo Agrario, Miguel Rossetto, calificó este programa de "estratégico y prioritario" para el gobierno brasileño, que lleva a cabo varios planes para diversificar las fuentes de energía y paralelamente para mejorar las condiciones de vida del interior de Brasil.

UN COMIENZO. Una de las resoluciones publicadas por la Agencia Nacional de Petróleo prevé que, a partir de febrero, el diesel vendido en los puestos de combustibles de la ciudad de Belén contendrá un pequeño porcentaje de biodiesel procedente de cultivos de palma en el estado de Pará.

La exigencia de la mezcla será extendida gradualmente a todo el país hasta que, en pocos meses, todos los puestos de combustibles de Brasil tendrán que vender diesel con un 2% de contenido vegetal y 98% mineral.

Brasil incentiva desde hace varios años la producción del combustible derivado de la caña de azúcar al exigir que la gasolina vendida en el país contenga una pequeña proporción de alcohol.

Según la agencia reguladora, la pequeña proporción de biodiesel que será añadido al diesel comercial no exige alteración en los motores y puede reducir el precio del combustible.

Para garantizar el abastecimiento, el gobierno está incentivando siembras masivas de plantas de oleaginosas en diferentes partes del país y de las que serán extraídos al menos 200 millones de litros de biodiesel a partir de 2006.

Precisamente para el 2006 está previsto que en las regiones el norte y nordeste de Brasil unas 200.000 familias estén produciendo ricino y dendé (semilla de una palma típica del Amazonas también rica en aceite).

PARA ENTRAR EN TEMA

El biodiesel es un combustible pesado, de características físicas similares al diesel derivado de los hidrocarburos.

El Programa Nacional de Biodiesel de Brasil se propone mezclar 2% de aceite vegetal al diesel de petróleo, usado como combustible.

Ello creará empleos para unas 250 mil familias de agricultores, impulsando el desarrollo en regiones rurales con alto índice de pobreza, especialmente la zona semiárida del nordeste del país.

El origen del aceite vegetal a utilizar dependerá de la región: en el nordeste será producido a partir del ricino, en el norte será de palma y en el resto será de soja y, eventualmente, girasol.

Se estima que para tener 2% de combustible vegetal en el diesel, se requieren entre 700 y 800 millones de litros de aceite.

El programa también prevé eximir de impuestos tanto a los productores en escala familiar como a aquellos de porte importante que trabajen para él.

Asimismo aprovechará tierras que están desvalorizadas comercialmente, áreas que no disputa la producción de alimentos.

Brasil consume anualmente unos 226 millones de barriles de petróleo, de los cuales un tercio son importados.

Según el gobierno, el uso del biodiesel permitirá un ahorro anual de unos U$S 160 millones anuales en los primeros ocho años, cuando el volumen de aceite vegetal incluido en el diesel aumentará a 5%.

Paydiesel

La Planta Municipal de Biodiesel de Parada Esperanza, en Paysandú, pasó raya al cabo de un año de haber sido inaugurada: en 365 días de labor se produjeron 53.600 litros de biodiesel a partir de 177 mil kgs. de girasol, obteniéndose también 123,8 miles de kgs. de torta de girasol y 9.800 litros de glicerol.

Actualmente 50 vehículos de la IMP usan el 20% de su combustible con el biodiesel allí elaborado.

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