La unión sudamericana nace afectada por el escepticismo

| "Ya no necesitamos más burocracia, suficiente tenemos con el Mercosur", afirmó la canciller paraguaya Rachid

CUZCO | AP

El optimismo expresado por los creadores de la naciente Comunidad Sudamericana de Naciones tendrá que traducirse en prontas decisiones ante el escepticismo de quienes dudan que pueda convertirse en un poderoso bloque continental.

"Hemos decidido conformar la Comunidad Sudamericana de Naciones" señalaron los presidentes o delegados de los 12 países de América del Sur en una declaración el miércoles al final de una cumbre, comprometiéndose a convertirla en un poderoso bloque regional.

La categórica afirmación fue acompañada de un generalizado optimismo de los firmantes sobre el futuro de la iniciativa, la cual justificaron como una necesidad de los países sudamericanos para llegar a constituirse en una entidad multinacional, semejante a la Unión Europea.

"Más temprano que tarde tendremos una sola moneda, un solo pasaporte", llegó a declarar con entusiasmo el presidente peruano Alejandro Toledo, sin precisar fechas ni los mecanismos para hacer realidad la propuesta.

La falta de precisiones para llegar a la conformación de la comunidad, ha dado argumentos a quienes ven con escepticismo su creación, por considerar que se estarían creando órganos burocráticos ineficaces, y argumentando que ya existen instancias regionales, como el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones, entre otras.

"Ya no necesitamos más burocracia, suficiente tenemos con el Mercosur", afirmó la canciller paraguaya Leila Rachid.

Por ello, los principales promotores de la iniciativa, como Toledo, y el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, pusieron fechas concretas para avanzar en la constitución real de la comunidad, que por el momento no pasa de ser un enunciado.

Perú fue escogido de inmediato para asumir la Secretaría Pro Témpore, un cargo que le otorga facultades para ir dando los primeros pasos que conduzcan a dar forma real a la comunidad.

El gobierno peruano deberá coordinar ahora con las cancillerías de los 12 países para elaborar en conjunto "una propuesta concreta de cursos de acción", según mandato registrado en la Declaración del Cusco.

Como una demostración de la seriedad de lo acordado, se fijó hasta junio del 2005 la primera cumbre presidencial bajo la denominación de Reunión de Jefes de Estado de la Comunidad Sudamericana de Naciones. La sede: Brasil.

"Hemos concretado un sueño, con nuestras firmas y con nuestra suscripción", dijo el presidente Lula en la sesión de clausura de la cumbre.

"Depende de nosotros mismos la concreción de la Comuni- dad Sudamericana de Naciones", concluyó.

Diferencias políticas y económicas

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Para el analista peruano Mirko Lauer, "si de algo nos sirve el paradigma de la Unión Europea es que las integraciones van de lo económico a lo político, mientras que acá está la idea de que se debe comenzar con las buenas relaciones de los presidentes, sin reconocer las profundas diferencias políticas y económicas entre los países sudamericanos".

Y esas diferencias existen en lo político (Chile y Bolivia no tienen relaciones diplomáticas) y en lo económico, donde los distintos niveles de desarrollo generan dificultades en la integración.

Un ejemplo: al tiempo que la CSN se gestaba, Argentina reclamaba cláusulas de salvaguardias para el comercio con Brasil, su socio en el Mercosur.

"Lo que no veo es que se hayan completado los procesos de convergencia entre la Comunidad Andina y el Mercosur, que son complejos y no han cuajado. Han avanzado pero no se han perfeccionado", dijo el experto peruano Alejandro Deustua.

Indicó que una de las complicaciones tiene que ver con las negociaciones internas de los sudamericanos que son "complicadas pues no hay un formato respetado de bloque a bloque. Se negocia uno con cuatro, cuatro más uno, dependiendo de las circunstancias". AFP

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