Blancos y colorados consiguieron impulsar ayer en la Comisión Permanente una declaración para trasmitir su preocupación por la existencia de presos políticos en Cuba y el trato que reciben, pidiéndose la liberación inmediata de los mismos.
Ambos partidos sugirieron al gobierno electo que cuando restablezca relaciones diplomáticas con ese país incluya entre sus aspiraciones el cuidado de la situación de los derechos humanos.
La declaración recibió el respaldo de los legisladores blancos Jaime Trobo, Luis Alberto Heber y Roberto Arrarte, y de los colorados Glenda Rondán, Washington Abdala y Ruben Correa Freitas, en tanto no la acompañaron los frentistas Eleuterio Fernández Huidobro, Marina Arismendi, Nora Castro, Jorge Orrico y Heber Sellanes.
"RIDICULA". Como era previsible, luego de la votación se produjo un breve intercambio. La senadora comunista Arismendi dijo que el Frente no discutió porque "hubiera sido estéril" y sostuvo que su bancada optó por "pronunciarse con el voto".
Rondán hizo votos por que el nuevo gobierno haga gestiones "para que cada día los cubanos puedan ser más libres, para ir a donde quieran y para expresarse".
El senador blanco Luis Alberto Heber sostuvo que si un régimen libera presos "por la presión internacional" —en alusión a los reclamos del gobierno español—"es porque no hay garantías de derecho" en ese país.
Los legisladores frentistas Jorge Orrico y Fernández Huidobro atacaron la política exterior de Estados Unidos e, incluso, pidieron que se aprobaran declaraciones sobre los presos políticos de Guantánamo, en la propia isla de Cuba, y en Irak.
Orrico dijo que blancos y colorados tienen "una obsesión" con Cuba y que la declaración es "absolutamente ridícula".
Rondán pidió que retirara esa expresión por considerarla ofensiva hacia ellos pero el legislador frenteamplista se negó a hacerlo.