Transición en marcha

La primera reunión celebrada ayer por el Dr. Tabaré Vázquez con el Presidente de la República marca el inicio oficial de la transición, luego de los resultados del 31 de octubre. La reunión fue calificada por el presidente electo como "franca y positiva".

No podía ser de otra manera. Más allá del fragor de la lucha electoral, en Uruguay rige un sistema republicano y democrático, donde el dictamen del pueblo es soberano y se respeta. Para bien o para mal es su decisión, y nadie podría imaginarse que se ponen trabas o se hace trampas a su pronunciamiento.

Vázquez emerge presidente tras unas elecciones ejemplares y sucede a Batlle que, su vez, también alcanzó la presidencia tras elecciones ejemplares. Sólo había una vía posible, entonces, para la transición y es que ella fuera "franca y positiva". "El presidente —dijo Vázquez— nos dio la más amplia seguridad de que vamos a tener toda la información".

Pero la reunión sirvió además para acordar la "mecánica" que regirá en el futuro y hasta el 1º de marzo, y sobre la cual podrían surgir conos de sombras. En ese sentido, el presidente Batlle dio garantías al futuro mandatario de que no existirán designaciones que pudieran comprometer su acción futura, como la de representantes diplomáticos o cargos jerárquicos en entes autónomos. Y sirvió también para encauzar el relacionamiento de las nuevas autoridades con los mandos militares.

Por último, Batlle —como correspondía— aprovechó la reunión para invitar a Vázquez a asistir a la reunión de Cusco donde se tratará la iniciativa de la Comunidad Sudamericana de Naciones y a la Cumbre del Mercosur en Ouro Preto. Será la presentación oficial de Vázquez a sus colegas del continente.

El futuro mandatario se reunirá hoy con el presidente del Directorio del Partido Nacional, Jorge Larrañaga. Si bien es un acto que no hace directamente a la transición, sí tiene relación con su futuro gobierno. Otro tanto hará mañana con el ex presidente Julio Sanguinetti, en su carácter de Secretario del Partido Colorado.

Son los pasos habituales que debe recorrer todo nuevo gobierno. Sólo cabe esperar que tenga mejor respuesta —y pensamos que así será— que la que él dio a sus antecesores.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar