MADRID
El ex jefe del gobierno español José María Aznar fue recibido el martes en Washington por el presidente estadounidense, George W. Bush, quien sigue sin devolver la llamada que el jefe del ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, le hizo hace una semana, dijo ayer miércoles la prensa española.
Aznar y Bush, que mantienen un vínculo amistoso, se reunieron por espacio de 40 minutos en el despacho oval de la Casa Blanca, sin hablar de las relaciones bilaterales hispano-estadounidenses, según fuentes cercanas a Aznar.
Las mismas fuentes precisaron que Bush quería agradecer a Aznar su apoyo antes de las presidenciales y su reciente artículo celebrando su victoria en el periódico Wall Street Journal.
Aznar informó a su sucesor a la cabeza del Partido Popular (PP, derecha), Mariano Rajoy, de lo tratado en la reunión, pero no al gobierno español.
"El círculo de Aznar ha indicado que fue una reunión privada así que nosotros lo consideramos una reunión privada", dijo ayer miércoles el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, asegurando que su gobierno "no tiene ni mayor ni menor interés" en que Aznar informe al ejecutivo.
El Partido Socialista Obrero Español recibió la noticia con igual moderación, contrastando con su irritación en abril pasado, cuando Aznar había telefoneado a Bush para distanciarse de la decisión del nuevo gobierno socialista de retirar las tropas españolas de Irak.
NEGATIVA. El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan confirmó ayer que Bush, todavía no habló con el presidente español. "No creo. Debo verificarlo, pero no creo", dijo McClellan.
"Hay muchas llamadas en este momento. Los mantendremos informados si hay una" con Zapatero, agregó.
Los rotativos conservadores El Mundo y ABC destacaron ayer que el presidente estadounidense ya ha tenido conversaciones telefónicas con "decenas" de responsables internacionales.
Entre ellos figura el presidente francés, Jacques Chirac, el canciller alemán, Gerhard Schroeder, a pesar de sus divergencias con Washington, pero también con los dirigentes de Georgia, Rumanía, Tailandia, o El Salvador.
Zapatero felicitó con un telegrama al presidente norteamericano reelegido al día siguiente de su victoria. También quiso hacerlo por teléfono, pero Bush no estaba disponible para él el 3 de noviembre y sigue sin devolverle la llamada. AFP