Eduardo "Lalo" fernandez
Hay de todo en la casita... no falta nada. Todo está entreverado, es cierto, pero hasta por ello suena atractivo. ¿Qué sería del fútbol si todo fuese ordenado? Con reglamentos inviolables, jueces y tribunales sin sospechas, técnicos que no se pelearan por el cartón verde, dirigentes que no culparan a los periodistas, Ejecutivos que no ejecutan y sólo remiendan o Mesas que proponen pero que la TV dispone. ¿Qué sería del fútbol sin las discusiones sobre cuántos y cuáles deben ser los citados para la selección y la historia interminable sobre Paco? Habría que referirse a los partidos de fútbol y últimamente, salvo excepciones, ¡son tan aburridos!... Sólo cuando ocurre algún hecho fuera de la rutina se aviva el avispero, tal lo ocurrido el martes cuando Peñarol y Nacional dieron "codillo" perdiendo, uno por "catastrofa" frente a Liverpool y el otro frente a un tuerto que con un ojo solo vio cómo, cuándo y dónde asestarle los golpes para quitarle el aire y luego ganarle por K.O. Siempre los clubes menores han manifestado que si los grandes salieran del estadio los campeonatos serían más parejos dejando entrever que en el Monumento al Fútbol, Nacional y Peñarol son locales. Por supuesto que esto se contradice con el reglamento que sostiene que el estadio es una ¡cancha FIFA y por lo tanto neutral! Y mientras este toma y daca está vigente hubo un hecho real, los grandes perdieron en Belvedere y en el Parque Rodó. Será casualidad o no pero lo ocurrido avala lo que sostienen los menos poderosos políticamente, aunque es bueno recordar que muchas veces los mismos que se quejan aceptan ofertas para ir al estadio o incluso, ellos mismos, toman tal decisión en aras de las mejores recaudaciones. Como se ve el fútbol uruguayo podrá no ser del primer mundo (hace rato que dejó de serlo), pero que es polémico... es polémico. Discuten, pelean, ponen excusas a los fracasos y todo está bajo sospecha, aunque nadie se olvida de la frase (por las dudas) que deja a salvo la honorabilidad de los cuestionados. Y mientras toda esta novela es digna de algún premio los clubes sudan la gota gorda captando futuros genios en los que invierten, tengan como o a cuenta, para luego venderlos. Como quien dice engordan pollos para que otros se los coman. ¿Esa es la meta de los clubes en el Uruguay? Según parece así es y lo peor es que todos se resignen a que así sea.