Juicio al presidente ecuatoriano no sumó los votos suficientes

Quito - El presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, logró una tregua gracias al revés que sufrió la oposición en su intento de censurarle en el Parlamento por malversación de fondos públicos, cohecho y delitos contra la seguridad del Estado.

La oposición no logró el martes sumar los 51 votos que se requerían, de entre los cien legisladores del Congreso, para crear una comisión especialísima encargada de elaborar un informe para hacer viable el proceso político de censura.

Las deserciones de cinco diputados opositores frenaron el proceso y dejaron en duda, incluso, la posibilidad de que el Congreso llegue a aprobar el juicio político contra Gutiérrez.

El secretario jurídico de la presidencia de la República, Carlos Larrea, calificó la situación como un triunfo de la democracia y, aunque no quiso profundizar sobre el revés opositor, volvió a evocar la debilidad legal del proceso.

Larrea aceptó que la oposición pueda iniciar un juicio político contra Gutiérrez, pero negó que los adversarios del Gobierno puedan continuar con el proceso y demostrar los cargos.

La principal acusación contra el mandatario ecuatoriano es la malversación de fondos públicos, pues la oposición asegura que tiene pruebas que demuestran que el gobernante usó recursos del Estado para promocionar a candidatos de su partido en la campaña de las elecciones municipales y provinciales del 17 de octubre pasado.

El Gobierno ha negado ese cargo y desafiado a la oposición a que demuestre que el presidente usó dinero del Estado o se benefició de esos recursos.

Larrea advirtió, además, de contradicciones legales de forma y fondo en el trámite que ha seguido la oposición para iniciar el juicio político y anticipó que la defensa de Gutiérrez demostrará la fragilidad de los cargos imputados.

Según el secretario jurídico de la Presidencia, los legisladores no han observado las normas sobre el debido proceso que garanticen la presunción de inocencia del acusado.

Opinó que la acusación de malversación de fondos imputada al presidente no existe porque nadie puede demostrar que el gobernante uso directamente el dinero del Estado.

Larrea arguyó que Gutiérrez no se ha apropiado del dinero que la oposición dice que utilizó del erario nacional y que tampoco ha incurrido en cohecho, pues no ha sobornado a nadie para apropiarse de los recursos del Estado.

El ministro de Gobierno, Jaime Damerval, fue más allá y dijo que el proceso de censura contra Gutiérrez está en vías de extinción por la debilidad de las pruebas y los errores legales cometidos por la oposición.

El funcionario aseguró que la oposición no podrá jamás reunir los 67 votos -los dos tercios del Congreso- que necesita para aprobar la censura y dudó que incluso sume los 51 que se requieren para formar la comisión especialísima que antecede a la apertura del proceso en la Cámara.

Los opositores han recibido la bofetada de Dios , afirmó Damerval al recordar que el revés que el martes sufrieron los adversarios políticos surgió de sus mismas filas, tras la deserción de, al menos, cinco diputados.

El Partido Social Cristiano (conservador) sufrió la deserción de dos de sus diputados, la Izquierda Democrática (socialdemócrata) tuvo una baja y el Movimiento indígena Pachakutik perdió otros dos votos, lo que bloqueó el trámite en el Congreso.

Para el diputado izquierdista Luis Villacís, también en la oposición, el Gobierno ha empezado a comprar la conciencia de los congresistas con el fin de desbaratar el juicio político.

Villacís aseguró que, ante la arremetida del Ejecutivo, a la oposición no le queda otra opción que convocar protestas sociales desde el próximo jueves.

EFE

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