Los cubanos dijeron adiós al billete verde

| El gobierno comunista cobrará un 10% a cada persona que pretenda cambiar la moneda estadounidense

LA HABANA | EFE

Los cubanos acogieron con normalidad la salida de circulación del dólar, una controversial medida que comenzó a aplicarse ayer y que permite a las autoridades recuperar el control sobre el circulante en la isla.

Apenas once años después de la despenalización del dólar en Cuba, la divisa estadounidense ha sido sustituida por el peso convertible (CUC o chavito), creado en la década de los noventa, de igual valor al dólar, y únicamente reconocido en el país. La medida, según las autoridades, permite a Cuba recuperar la "soberanía" sobre su moneda y al Banco Central asumir el control del flujo de divisas.

La decisión fue anunciada hace un par de semanas por el líder cubano, Fidel Castro, en "respuesta a las presiones" de EE.UU. para evitar que Cuba deposite dólares en bancos extranjeros para atender sus obligaciones comerciales. Desde 1993, cuando La Habana despenalizó la tenencia de dólares, la moneda estadounidense convivía con el peso cubano (un dólar equivale a 26 pesos cubanos en las casas de cambio) y con el peso convertible.

CHAVITOS PARA CHOPY. A partir de ayer, los "chavitos" se utilizan para el pago en tiendas de divisas, las populares "chopy" —del inglés shopping—, hoteles, restaurantes, paladares (casas de comida) y taxis, entre otros servicios.

El gobierno ha aplazado hasta el día 14 el gravamen de un 10 por ciento en el cambio en efectivo del dólar debido a la gran demanda popular, y ha insistido en que el resto de divisas aceptadas en la isla, (euro, franco suizo, libra esterlina y dólar canadiense), no serán penalizadas.

Las colas en bancos y casas de cambio, que han sido una constante durante las últimas dos semanas, se mantienen todavía porque los cubanos siguen apurándose para desprenderse de sus dólares sin gravamen. Según cálculos oficiales, más de 700.000 personas abrieron nuevas cuentas o cambiaron dólares y, en apenas tres días, los bancos ingresaron fondos equivalentes a los conseguidos en los últimos cuatro años.

Las autoridades aseguran que se han resuelto los problemas de falta de moneda convertible, y que hoteles y tiendas cuentan con efectivo suficiente. No obstante, los cubanos no están aún familiarizados con las nuevas emisiones, como la moneda de cinco pesos acuñada con el rostro de Ernesto "Che" Guevara.

"Lo siento, no podemos aceptar monedas desconocidas", explicaba una camarera de un restaurante habanero, incapaz de reconocer la nueva moneda a unas horas antes de la suspensión del dólar.

El Gobierno ha ha insistido en que la medida no tendrá impacto en las remesas que reciben cientos de miles de cubanos de sus familiares de EE.UU., aunque ha recomendado envíos en euros o cualquier otra divisa aceptada para evitar la penalización.

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