GAZA
Desde la hospitalización de Arafat, la prensa de Gaza y Cisjordania se debate entre el deseo de calmar a la población, como parecen desear los dirigentes palestinos, y la necesidad de contar la gravedad de la situación.
"El estado del presidente es reversible", "Abu Ammar (nombre de guerra de Arafat) estable", "Arafat está vivo": los titulares de los diarios palestinos recogen desde hace una semana las alentadoras declaraciones de sus dirirgentes, que son prácticamente las únicas fuentes de estos medios de comunicación.
Sus editores son conscientes de la parcialidad de la información y del efecto que produce entre la población palestina, que adora a su presidente. "Sabemos que las fuentes oficiales palestinas no están contando la verdad para tranquilizar al pueblo, pero no tenemos otra opción que publicar sus declaraciones", afirmó Fathi Sabbah, redactor jefe del diario Al Ayyam.
Los responsables de diversos medios de comunicación critican que no es normal que hayan pasado 10 días sin una sola fotografía ni un parte médico completo sobre el estado de Arafat. "A mucha gente ya no se le puede engañar más y muchos comienzan a pensar que está muerto", afirma Samir Hamato, redactor jefe del diario Al Hayat Al Jadida. "¿Quién sabe cómo está Arafat y qué enfermedad tiene? Su esposa, un pequeño número de doctores y pocos miembros del gobierno palestino. El resto son especulaciones, pero nosotros tenemos que trabajar con ellas", recuerda.
"Habla por teléfono, come cereales, sigue con interés las elecciones estadounidenses... ¿cómo sabemos si es verdad? Estamos jugando con las palabras. ¿Qué quiere decir estable? Un muerto también está estable", criticó Hamato. AFP