Cuando esta tarde comience el recuento de los votos observados, con toda seguridad el Frente Amplio obtendrá los 700 y pico que lo separan del 50% más uno de los sufragios, lo que permitirá que el Dr. Tabaré Vázquez sea formalmente proclamado nuevo presidente de la República por el único organismo en el país autorizado para esa función, que es la Corte Electoral. "Uruguay no tiene presidente electo", dijo hoy a mediodía el presidente de este organismo, el Dr. Carlos Urruti. La razón de este aserto y la energía conque lo hizo el funcionario desconcertó tanto a frenteamplistas como a militantes de las restantes fuerzas políticas, a los que festejaron durante toda la noche del domingo y la madrugada del lunes como a aquellos que debieron enjugar las tristezas de la derrota. ¿Qué había ocurrido durante el escrutinio, que anticipó un festejo frenteamplista que las cifras oficiales no habían todavía asegurado? Que el porcentaje de los votos de la coalición de izquierda se había calculado sin tener en cuenta los vo tos observados, unos 32.000 aproximadamente. En consecuencia, al cierre del recuento primario de votos las fuerzas que apoyaron al Dr. Vázquez recibían menos del 50%, un 49,7%.
Claro que este error de cálculo no era conocido por los centenares de miles de manifestantes que poblaron las calles de las principales ciudades del país. Los militantes frentistas celebraban una victoria que ya les habían asegurado dos encuestadores, a través de sendos canales de televisión, es falible. ¿Qué hubiera pasado si los datos oficiales hubieran indicado posteriormente que el Frente no había alcanzado la cifra mágica del 50%? ¿Cómo se desmovilizaba a esa multitudinaria manifestación en forma pacífica? ¿Cómo se convencía a los enfervorizados militantes de que aún no habían triunfado?.
Por eso una reflexión final: cuando el resultado de una encuesta tiene tanta trascendencia —el acceso al gobierno en este caso— se debe ser muy cuidadoso en su difusión y no confundirlo con una competencia de velocidad. Que esta experiencia no caiga en saco roto.