BRASILIA | AFP y ANSA
Los brasileños votan el domingo en la segunda ronda para elegir a los alcaldes de 44 ciudades, incluyendo Sao Paulo, la principal del país, en la primera gran prueba electoral del presidente Luiz Inacio da Silva a mitad de su mandato.
Unos 27 millones de electores están convocados a las urnas, sobre un total de 119 millones en todo el país; eso se debe a que sólo las 68 ciudades con más de 200.000 electores tienen derecho a una segunda vuelta, y que en 24 de ellas el pleito ya se definió en la primera, el 3 de octubre.
El duelo que genera más expectativas es el de Sao Paulo, la codiciada ciudad que concentra el mayor número de electores (7,7 millones) y de riquezas (30% de las industrias del país).
Allí se enfrentan la petista Marta Suplicy, que busca su reelección, y el socialdemócrata José Serra, que trata de desalojarla de la alcaldía. En la primera vuelta, Serra obtuvo 43,5% de los votos, contra 35,8% para Suplicy.
Los últimos sondeos siguen anunciando una victoria de Serra por siete a nueve puntos de diferencia, aunque Suplicy consiguió acortar en los últimos días la distancia y el PT lanzó a toda su plana mayor a la campaña. El propio Lula fue condenado a una multa de 50.000 reales (unos 17.000 dólares) por violación de la ley electoral, al haber pedido votos para su candidata antes de la primera vuelta, en un acto oficial.
Los candidatos se enfrentaron el viernes en el último debate televisado de cara al balotaje de mañana. Allí Suplicy destacó las obras realizadas en los centros educativos y de esparcimiento en la periferia de la ciudad como forma de combatir la exclusión social, pero admitió que en materia de salud lo realizado no fue suficiente y prometió crear 40 centros de asistencia en una eventual próxima gestión. Serra en cambio fustigó la gestión se Suplicy en la política de salud, repudió el incremento de la carga tributaria y destacó la necesidad de trabajar en forma conjunta con el gobierno estadual. El gobernador del Estado de San Pablo, Geraldo Alckmin, pertenece al mismo partido que Serra, y es la figura más destacada del espectro local que lo acompaña en su campaña.
ESCENARIOS. El PT trata de salvar otras ciudades, empezando por Porto Alegre, su vitrina internacional, donde José Fogaa, del Partido Popular Socialista (ex comunista, aliado del PT a nivel nacional), lidera las encuestas sobre el petista Raúl Pont.
Esa derrota pondría fin a 16 años de administración petista en la ciudad que fue cuna del Foro Social Mundial, la cita anual de los altermundialistas.
Otra ciudad que puede escapársele de las manos al PT es Curitiba (sur), donde el socialdemócrata Beto Richa lleva ocho puntos al oficialista Angelo Vanhoni, según la última encuesta del Ibope.
El PT aparece con ventaja en tres capitales: Cuiabá (Mato Grosso, centro oeste), Vitoria (Espirito Santo, sudeste) y Fortaleza (Ceará, nordeste).
Los brasileños rumbo a sistema bipartidista
SAN PABLO. En estas elecciones, el PT y el PSDB, del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, se consolidaron como las principales fuerzas políticas. Esa polarización se acompañó con la derrota o el debilitamiento de varios "caciques" —o de sus testaferros— en varias ciudades importantes.
"Brasil se encamina hacia una situación de bipartidismo, con una compleja evolución del clientelismo hacia referencias más ideológicas", dijo el ex decano del Instituto de Estudios Políticos y Sociales de la Universidad de Rio de Janeiro, Helio Jaguaribe.
Para Ricardo Caldas, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Brasilia (UnB), con estas elecciones la democracia brasileña, restaurada hace dos décadas, dio pruebas de su consolidación, después del primer gran test de la elección de Lula. Los resultados deben leerse también con la perspectiva de 2006. La oposición, claro está, saldrá fortalecida si Serra gana en Sao Paulo.
Pero Lula deberá analizar otros parámetros, ya que el PT lucha contra candidatos de partidos aliados en ciudades importantes, como Porto Alegre o Belem (nordeste).
La lucha interna en la base de gobierno corre el riesgo de intensificarse después del domingo, dice Caldas. Algunas versiones señalan que Lula debe proceder a una reforma ministerial antes de fin de año.
Las dificultades del PT en Porto Alegre ya están haciendo correr ríos de tinta. Para Paulo Moura, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Luterana de esa ciudad, el fenómeno se debe en primer lugar al desgaste natural de un partido que gobierna la ciudad desde hace 16 años.
Pero también hubo una reacción del electorado a posiciones éticas y políticas del gobierno Lula, que se alió con personas que estigmatizaba cuando estaba en la oposición, dijo Moura.
AFP y ANSA
Se eligen 44 alcaldes en igual número de municipios, de los cuales 15 son capitales estatales.
Votan 27,3 millones de los 119,8 millones de electores del país, en 19 de los 26 estados brasileños.
El PT tratará de elegir a 24 alcaldes, y los socialdemócratas, a 20.
El PT logró más de 16 millones de votos y 354 alcaldes.
El PSDB, con 15,7 millones de votos, conquistó 862 municipios.
El tercer partido con más candidatos será el PMDB, de centro, con mayor presencia en las pequeñas ciudades, y que logró 947 alcaldes.