Ha nacido quizás un nuevo James Bond. El próximo viernes se estrena en Montevideo La supremacía de Bourne, película de suspenso y espionaje dirigida por Paul Greengrass en la que Matt Damon reaparece en el papel del asesino profesional Jason Bourne que ya interpretara previamente en Identidad desconocida. Quienes han visto ese antecedente también basado en una novela del prolífico fabricante de ‘best sellers’ Robert Ludlum y que se puede ver en estos días en el cable, seguramente recordarán que allí el personaje perdía la memoria tras sufrir un atentado, debía reconstruir de a poco su personalidad, recibía la ayuda de una mujer (Franka Potente) ajena a su sórdido y violento universo, y terminaba perseguido por otros mercenarios al servicio de la misma agencia de seguridad para la que trabajara y que había decidido terminar con un testigo molesto.
Al final de Identidad desconocida, Bourne y la chica creían haber escapado a sus perseguidores, e iniciaban una nueva vida juntos en alguna remota región de la costa del Mediterráneo. Pero en este mundo globalizado no es fácil librarse del pasado. De pronto, todo recomienza, y Bourne se ve forzado a cumplir con una promesa que hiciera en la película anterior: si se meten conmigo va a haber consecuencias. El juego del gato y el ratón, las tensiones y las muertes empiezan de nuevo, y el protagonista deberá lidiar una vez más con los recuerdos fragmentarios de una experiencia previa parcialmente olvidada.
MODERNIZACION. Las novelas de Ludlum transcurrían en tiempos de la Guerra Fría, pero los productores de los films decidieron trasladarlas a tiempo contemporáneo, al universo de la postmodernidad y los efectos de la caída del Muro de Berlín y el "socialismo real", convirtiendo al personaje en lo que alguien ha descrito como "un intrigante antihéroe para el nuevo milenio".
Matt Damon (En busca del destino, Rescatando al soldado Ryan) no parecía a priori el "casting" ideal para encarnar a un despiadado y eficiente asesino profesional, pero la elección de un actor "contra el tipo" fue probablemente una de las buenas decisiones del equipo de producción. El productor Frank Marshall afirma con respecto a Identidad desconocida: "Hicimos una película de espías intelectual, un ‘thriller’ paranoico, pero lo hicimos de manera anticonvencional. Colocar a Matt en el papel protagónico era un alarde, pero resultó ser la elección perfecta. Un héroe de acción no convencional nació en esa película, y fue tan convincente que quisimos continuar su historia".
Marshall sostiene que no quisieron hacer realmente una secuela. El productor explica: "Una de las cosas que funcionaron tan bien en la primera película fue que mucho de lo que ocurría era inesperado, incluyendo el ‘casting’ y el empeño en ir más allá de una película de acción y cacería humana. Si uno quiere hacer una secuela se derrota a sí mismo, porque debe atenerse a lo previsible".
Damon anota por su parte una de las intenciones de los productores y del libretista Tony Gilroy, quien también co-escribiera Identidad desconocida: "Manejamos la idea de que la acción está siempre desarrollando el carácter, que el personaje crece a lo largo de la historia. Realmente quisimos construir una historia donde la acción integrara personajes y situaciones, que el espectador pudiera creer en estos personajes ordinarios metidos en circunstancias extraordinarias. Esto desafía la fórmula de la acción rutinaria, y siento que es uno de los elementos atractivos de la historia de Bourne".
DIRECTOR. La dirección de La supremacía de Bourne fue encomendada al británico Paul Greengrass, un hombre con experiencia en cine, teatro y televisión. Greengrass saltó a la fama (o por lo menos a la atención crítica) con el largometraje de apariencia documental (aunque de hecho se tratara de una reconstrucción) Bloody Sunday, sobre una marcha por los derechos civiles en Irlanda del Norte en 1972, que terminó con represión y trece muertos. Ese film anterior obtuvo un Oso de Oro en el Festival de Berlín del 2002, además de otros premios en el Sundance y los British Independent Film Awards.
La trayectoria de Greengrass incluye otros títulos como Resurrected (1989, premio Ocic en Berlín), The Theory of Flight (1999), The Fix y The Murder of Stephen Lawrence (2000). Además de Damon y Potente (ella es la enérgica heroína del film alemán Corre, Lola, corre) actúan en el film Brian Cox, Julia Stiles, Karl Urban, Gabriel Mann y Joan Allen.