JOSE MASTANDREA
Qué semana la de Peñarol! En siete días quedó eliminado de la Copa Sudamericana, perdió el clásico ante Nacional y la ilusión de pelear por el título del Torneo Apertura y ayer, dejó por el camino la esperanza de poder alcanzar a Danubio en la Tabla Anual. La derrota en Jardines del Hipódromo por 2 a 0 dejó a los aurinegros a nueve puntos del líder y con una sola carta en la manga: ganar el Torneo Clausura para aspirar a una final por el Campeonato Uruguayo.
¡Qué semana la de Peñarol! Estuvo a un paso de clasificar a la siguiente ronda de la Sudamericana pero en los últimos minutos esa posibilidad se le esfumó. Estuvo a 12 minutos de ganar el clásico y alcanzar la punta del Apertura pero Nacional se lo dio vuelta y lo dejó con las manos vacías. Y ayer, cuando se jugaba parte de la tabla anual, no tuvo respuesta (ni anímica ni futbolística) como para remontar un tanteador adverso ante Danubio.
Al dueño de casa, sin hacer un gran partido, le alcanzó con hacer correr la pelota, jugar al ras del piso, abrir la cancha y tirar pelotas al medio del área aurinegra. Con esos argumentos, tan simples como efectivos, Danubio se llevó el triunfo que le devolvió la tranquilidad para quedar como líder lejano en la anual.
Primero fue una corrida de Salgueiro por el andarivel zurdo y un choque con Nunes que el árbitro sancionó como falta del aurinegro. El centro del delantero cayó en el área chica y allí apareció el cabezazo del goleador Ignacio Risso. Nadie, ni Elduayen ni los defensas, atinaron a nada. Ese 1 a 0 —a los 24’ del primer tiempo— liquidó el pleito porque Peñarol no llegaba ni llegó con peligro hasta el arco de Luis Barbat.
Después, cuando el partido se jugaba más en las tribunas que en la cancha, el que corrió por derecha e hizo un centro preciso fue Risso y el que cabeceó fue Salgueiro, también libre de marcas. El 2 a 0 fue el empujón final para Peñarol. El que lo dejó fuera de combate y lejos de todo. No llegó al Apertura y quedó a "años luz" en la Anual. El aurinegro volvió a defeccionar, cerrando siete días para el olvido. Danubio hizo leña del Peñarol caído.