Estrasburgo - El portugués José Manuel Durao Barroso pidió hoy más tiempo para presentar a la nueva Comisión, el ejecutivo de la UE, al constatar que el Parlamento Europeo iba a rechazar su equipo de comisarios, entre los que figura el criticado filósofo italiano Rocco Buttiglione.
En un día que tiene pocos precedentes en la larga historia de la integración europea, el ex premier portugués dijo en un discurso ante los parlamentarios que había "llegado a la conclusión" de que si se votaba hoy sobre su Comisión el "resultado no sería positivo para las instituciones y el proyecto de la Unión Europea".
"Necesito más tiempo para examinar la cuestión y consultarme con los gobiernos de la UE" , añadió Barroso, que tomó esta decisión al constatar que, de presentar los nombres de la Comisión que tenía en el bolsillo, iba a una derrota segura frente al Europarlamento.
Durao Barroso comprobó que sólo contaba con el respaldo del centroderecha y la derecha, mientras que todo el abanico del centroinzquierda había preanunciado su firme "NO" a la Comisión entrante. Tras las palabras de Barroso, el flamante jefe del Europarlamento, el socialista catalán Josep Borrell, pidió al ex premier portugués que presente cuanto antes una nueva propuesta.
Por su parte, el presidente de la delegación de comunistas italianos en el Parlamento Europeo, Marco Rizzo, dijo que lo sucedido hoy es "resonante, es la demostración de que, además de Buttiglione, muchos de los comisarios indicados no estaban a la altura del rol".
Pese a que no es la única causa de la crisis, el "cortocircuito entre el Europarlamento y Barroso surgió sobre todo a raíz del caso Buttiglione" , el comisario designado por Italia.
Buttiglione es cuestionado por sus declaraciones sobre la homosexualidad, a la que consideró una enfermedad, y el rol de la mujer en la familia -limitarse a criar los hijos- que generaron un fuerte rechazo en gran parte de los parlamentarios de Estrasburgo.
En tanto, el canciller italiano, Franco Frattini confirmó hoy que Roma mantiene a Rocco Buttiglione como su comisario en Europa. Frattini explicó que el presidente del Consejo de Ministros, Silvio Berlusconi, se reunirá con otros jefes de gobierno para desatar el nudo de la nueva Comisión Europea. "Es evidente que hoy estamos discutiendo sobre una comisión y el candidato de Italia es el profesor Rocco Buttiglione" , dijo Frattini.
La crisis llega en un momento muy poco oportuno, visto que el viernes tendrá lugar en Roma la histórica firma de la nueva Constitución europea, acto al que asistirán los jefes de gobierno y de Estado de todos los países de la UE.
El choque entre la Asamblea y el presidente designado de la Comisión -que se renueva cada lustro- marca un momento de fuerte tensión entre dos de las principales instituciones de la compleja arquitectura de la Unión Europea, que tras la ampliación del 1 de mayo pasado ha pasado de 15 a 25 países miembros.
Desde diferentes frentes europeos, se aseguró en las últimas horas que no habrá vacío institucional alguno. Pero lo cierto es que la UE enfrenta una de sus crisis más duras de los últimos años, como de manera indirecta afirmó el jefe del gobierno alemán, Gerhard Schroeder, quien advirtió que Europa "necesita una Comisión fuerte y que pueda trabajar... no necesitamos un conflicto entre las instituciones".
De inmediato, tras la decisión de Barroso, se pusieron en marcha los mecanismos automáticos previstos en los Tratados de la UE para enfrentar una situación que -como admiten los mismos funcionarios comunitarios- casi no tiene precedentes.
El jefe saliente de la Comisión, Romano Prodi, ya confirmó que aceptó seguir en sus funciones luego del 31 de octubre, plazo previsto, precisamente hasta que el Parlamento de Estrasburgo dé su vía libre al nuevo eurogobierno.
Prodi ya estaba listo para regresar a Italia y por cierto "esta no era la situación que esperábamos ni auspiciábamos", comentó Reijo Kemppinen, vocero del titular de la Comisión.
ANSA