RAUL TAVANI
Nacional está a 90 minutos del título en el Torneo Apertura. En la concentración de Los Céspedes los futbolistas más jóvenes no disimulan la ansiedad que tienen por entrar a la cancha para disputar el partido definitorio ante Wanderers, pero los experientes, como es el caso de Gustavo Méndez, disimulan la ilusión que también palpitan.
—Cada vez falta menos.
—La realidad indica que ganar el Torneo Apertura depende de nosotros, ya que con un triunfo somos campeones sin depender de otros resultados. Por lo tanto, aguardo con tranquilidad el partido, consciente de que si mantenemos el rendimiento del último compromiso, ya estamos muy cerca.
—¿Previo al clásico te convencieron para que jugaras de lateral?
—Se dio una situación un tanto especial, Hugo (De León) me habló, me preguntó si le podía dar una mano jugando de lateral y le respondí que sí. Además, los clásicos no dan mucho para elegir, ya que lo importante es estar en el equipo que lo jugará.
—Tuviste muy buena memoria de lo que es jugar de lateral.
—Por suerte sí, ya que hacía diez años que no jugaba de lateral en un clásico. Lo había hecho sí en otros partidos cuando estaba de técnico Daniel Carreño, jugué por la derecha e incluso por la izquierda, pero luego tomé la decisión de no jugar más en ese puesto.
—¿Te aburre jugar en ese puesto?
—Me inicié en las divisiones menores de Nacional jugando de volante, incluso en Europa jugué en ese puesto la mayoría de los años que estuve allá, por lo tanto, quiero culminar mi carrera en el puesto que me inicié.
—En Europa también jugaste de lateral.
—En el primer año, cuando llegué al Vicenza y luego los dos años que estuve en el Torino.
—¿Lo realizado en el clásico les sirvió para autoconvencerse que esos bajones del segundo tiempo se superaron?
—Se dio un partido abierto y nosotros nos dimos cuenta que podíamos llegar con facilidad haciendo nuestro juego de toque. Luego nos convirtieron ese gol y el equipo trató de revertir el resultado adverso con buen fútbol además de una cuota de personalidad, ya que en un clásico además de intentar jugar bien hay que poner otras cosas. Entonces, le pusimos lógica al resultado con esos dos goles de Medina.
—¿Fuiste el abanderado en el momento de hacerle ver a tus compañeros que se podía dar vuelta el resultado?
—Simplemente hablé algo, pero todos éramos conscientes de que estábamos jugando bien y Nacional fue claro dominador en el transcurso del encuentro y no era justo estar abajo en el resultado. No sólo se escuchó mi voz, sino también la de otros compañeros.
—Hoy no tendrán los espacios que tuvieron el domingo, por Wanderers y por las dimensiones de la cancha.
—Si la cancha está bien no hay problemas, ya que adentro son once contra once y el equipo que juega mejor tiene mayores posibilidades. En lo personal tanto me da jugar en cualquier cancha, en Europa jugábamos en todos lados y nadie se quejaba. Además, cuando el partido es en un estadio pequeño, como puede ser el Parque Viera, la fiesta se vive con mayor intensidad porque la hinchada está más cerca, me gusta más.
—¿El Parque Central puede ser un estadio como te gusta a ti?
—Si lo estrenamos el año próximo jugaré en él, ya que tengo contrato hasta diciembre del 2005; luego no se lo que haré, por ahí sigo jugando, o no, todavía falta más de un año para esa fecha, hay tiempo de pensarlo.