Un acuerdo de todos los sectores políticos —excepto algunos legisladores colorados—, permitió ayer a la Asamblea General levantar el veto interpuesto por el Poder Ejecutivo a la ley que busca financiar el déficit de la Caja de Jubilaciones y Pensiones Bancarias para mantenerla a flote hasta que se incorpore al sistema general de seguridad social.
La postura del senador oficialista Alejandro Atchugarry, que se opuso al veto del Poder Ejecutivo contrariando la posición del propio presidente Jorge Batlle, fue el hecho políticamente relevante. Como los demás, Atchugarry exigió "soluciones de fondo" al gobierno para esta caja paraestatal y defendió enérgicamente el acuerdo político de los partidos que dio impulso a la ley. "Capaz que me equivoco, pero siempre opero como —honradamente— creo que son las cosas", explicó el senador de la Lista 15.
En inmediata respuesta, el ministro de Economía y Finanzas, Isaac Alfie, comentó a El País desde Washington que "cada uno es responsable de sus actos, de sus consecuencias y de la mediocridad que de ellos resultan".
Para el ministro, esta ley "no mejora la situación de la Caja Bancaria", sino que "estira su agonía por un par de años". Sostuvo que levantando el veto "se cometió un error" y aseguró que vetándola los integrantes del gobierno "hicimos lo que nuestra conciencia nos decía que teníamos que hacer en pos del bien general".
El senador quincista precisó que "en este país los uruguayos nunca vamos a permitir que se dejen de pagar las jubilaciones". La próxima administración "merece encontrar una situación estable" en la caja. "Por eso hemos confirmado la ley", subrayó.
CON APLAUSOS. Representantes de AEBU que estaban en las barras, aplaudieron la decisión de la Asamblea General. La Caja tiene un déficit diario de unos U$S 70.000. Actualmente hay 15.793 pasivos contra unos 12.000 activos, que antes de la crisis bancaria de 2002 eran 16.000. De esos 12.000 activos, 164 están en la franja etaria de 60 a 65 años, es decir a punto de jubilarse.
El veto fue levantado por 89 votos a favor y 15 en contra. Votaron contra el Ejecutivo todo el Partido Nacional, el Encuentro Progresista-Frente Amplio (menos Marina Arismendi y Doreen Ibarra, que se retiraron de sala), el Nuevo Espacio y el Partido Independiente. También votaron a favor de la ley la mayoría de los legisladores del Foro Batllista y el quincista Atchugarry. En respaldo del veto del Ejecutivo se pronunciaron el vicepresidente Luis Hierro, el senador Alberto Brause, de la 15, y varios diputados oficialistas más el forista Nahum Bergstein y los de la Unión Colorada y Batllista Ruben Díaz y Diego Martínez.
Para Hierro "no es nada dramático" el levantamiento del veto y anunció que el Poder Ejecutivo "lo tenía previsto" cuando lo envió al Parlamento.
Una reforma "seria"
Un grupo de bancos decidió contratar a una consultora para tener listo para el próximo gobierno una propuesta "seria" y "a fondo" de reforma de la Caja de Jubilaciones Bancaria, revelaron a El País fuentes del sistema financiero.
Los banqueros no expresaron sorpresa ante el veto —ayer levantado— y coincidieron con el equipo económico que el proyecto "es un parche" que seguirá "afectado los costos de las empresas", según reconoció un gerente general. La falta de viabilidad de la caja se da en parte por la caída en la cantidad de trabajadores debido a los cierres producidos tras la crisis y la reducción del negocio. "Si queremos seguir con la caja tenemos que ser una plaza competitiva que no se siga reduciendo", sostuvo un ejecutivo que participa de las reuniones de bancos.