FMI, UE y G7 presionan a Argentina para que se apure a reestructurar deuda

Washington - La Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se sumaron el sábado al Grupo de los siete países más ricos (G7) para urgir a Argentina a concluir rápidamente un acuerdo con los acreedores de su deuda, y a cumplir con las acciones necesarias para que el FMI complete la tercera revisión de su programa con el país.

El Comité Financiero y Monetario Internacional (CFMI), que dirige las políticas del FMI, dijo que espera que Argentina concluya de manera "expedita" su reestructuración de deuda con acreedores privados por 100.000 millones de dólares, en mora desde diciembre de 2001.

"Esperamos una conclusión expedita del proceso", indicó el comunicado final del CFMI, dirigido por el ministro de Finanzas británico Gordon Brown.

"El Comité apoya que Argentina enfrente de manera decisiva todos los grandes temas estructurales en su programa (con el FMI), complete una reestructuración de deuda amplia y sostenible y garantice un marco fiscal sostenible a mediano plazo", precisó el comunicado.

Argentina ofreció inicialmente a los acreedores una quita de 75% del capital, y luego mejoró su oferta con la suma de intereses, pero ambas propuestas fueron rechazadas. Se prepara para presentar una nueva oferta a los mercados este mes.

"En Argentina será crítico avanzar con reformas estructurales para apoyar la recuperación, incluida la renegociación de las concesiones de servicios públicos, y concluir un acuerdo con los acreedores sobre la reestructura de la deuda pública", afirmó el jefe del FMI, Rodrigo Rato, en su discurso ante el CFMI.

"Eso cumplirá los compromisos que el gobierno argentino estableció en su carta de intención con el Fondo en marzo pasado, y si eso se hace con una reestructuración de deuda amplia y sostenible, por supuesto permitirá a Argentina volver a tener una situación normal en los mercados financieros, como pre requisito para que vuelva el crecimiento sostenible" al país, añadió Rato en una conferencia de prensa.

La UE fue más dura, y estimó que el gobierno de Néstor Kirchner tiene la capacidad de lograr un acuerdo con los acreedores y honrar sus compromisos en tiempo y forma con el FMI, pese a haber solicitado en setiembre el aplazamiento por un año de vencimientos por 1.100 millones de dólares, que fue concedido.

"Damos la bienvenida a la fuerte recuperación macroeconómica de Argentina, y urgimos a las autoridades argentinas utilizar esta oportunidad para aumentar sus esfuerzos a fin de lograr pronto un acuerdo con los acreedores privados", sostuvo ante el CFMI el ministro de Finanzas holandés, Gerrit Zalm, cuyo país ocupa este semestre la presidencia de la UE.

"Argentina está en una buena posición para honrar de manera completa y a tiempo sus obligaciones actuales con el FMI", estimó.

La UE también invitó a Argentina a "implementar tan pronto como sea posible las acciones previas requeridas para la concreción de la tercera revisión del programa con el FMI".

El programa descansa sobre el compromiso del gobierno de Kirchner de subir gradualmente el superávit fiscal primario (sin contar el pago de intereses de la deuda) desde 2005 en adelante, lo cual asegurará que se restaure la sustentabilidad económica y de la deuda y que la exposición del Fondo en el país comience a bajar en 2006, recordó Zalm.

La meta de superávit primario del gobierno argentino para 2004, 3% del PIB, será superada con creces, y éste alcanzará el 4% o 4,5% del PIB, estimó Anoop Singh, director para Latinoamérica del FMI.

"El gobierno argentino debe también suministrar a la comunidad de inversores internacionales un marco estable, predecible y que atraiga la inversión", afirmó Zalm.

Los ministros de Finanzas del G7 urgieron también a Argentina a "implementar cuanto antes las acciones previas requeridas para completar la tercera revisión, y cumplir al mismo tiempo sus obligaciones actuales completa y oportunamente", en un comunicado emitido el viernes de noche.

Las negociaciones entre el FMI y Argentina sobre su stand-by a tres años, firmado en setiembre de 2003, están suspendidas desde que la institución aplazó la tercera revisión del programa, prevista para junio, por encontrar incumplidas una serie de condiciones.

Argentina pidió luego que la revisión no tenga lugar en setiembre sino en diciembre o enero, a la espera de que el país alcance un acuerdo con sus acreedores.

AFP

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