Las autoridades sanitarias continúan clasurando residencias de ancianos que no cuentan con habilitación y que presentan irregularidades en su funcionamiento. Suman ya seis los establecimientos cerrados en los últimos dos meses. Ayer, la división Servicios de Salud clasuró dos casas de salud ubicadas en Rivera y en Montevideo. En ambos casos, dispuso la reubicación de los ancianos.
El hogar ubicado en el departamento fronterizo, como indicara en su edición de ayer El País, está siendo investigado por la justicia. El juez letrado de primer turno comenzó las actuaciones a raíz de una denuncia radicada por el apoderado de una internada a la cuál le habrían birlado la jubilación y otras propiedades que se encontraban a su nombre.
El titular de la residencia, ya se encuentra procesado por estafa, pero estaba gozando de salidas transitorias. En las últimas horas, permanecían declarando dos mujeres y un hombre que trabajaban en el residencial. El demandante dijo que había gestionado ante el Banco de Previsión Social (BPS) una jubilación a nombre de A.G. días atrás, pero advirtió que la beneficiaria desconocía que desde hace tres meses, alguien ya la estaba cobrando con una tarjeta de débito automático del Banco República. Tras este episodio, el apoderado presentó la denuncia en la jefatura de Policía.
En paralelo a la actuación judicial, el MSP inspeccionó en los últimos días el local y constató la existencia de riesgo sanitario para los trece internados.
En cuanto a la residencia montevideana, la cartera actuó luego de una denuncia realizada por la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM).